Carta abierta a los embajadores de nuestra camiseta y un estilo

Millán Gómez

CDLUGO

ALBERTO LÓPEZ

23 may 2022 . Actualizado a las 20:28 h.

Fernando Seoane llegó al Lugo en 2009. Junto a Quique Setién. Después, un bienio en Segunda en el Nàstic. Fue un fichaje inmediato tras el ascenso en el 2012. Seoane es el jugador con más continuidad en esta década del Lugo en Segunda. Un modelo de comportamiento, de humildad, de trabajo, de galleguidad, de lucensismo, de equilibrio táctico, de cómo posicionarse, de recuperar balones y una precisión notable en el pase corto.

Carlos Pita fichó en 2010 tras la marcha de Seoane a Tarragona. Campeón de Segunda B en 2011, ascenso en 2012 y diez temporadas seguidas en Segunda. El faro, el ideólogo, la referencia de Setién y otros entrenadores. Un maestro del pase y cómo medir los tiempos. La escuadra y el cartabón. Humilde, discreto y trabajador. Y con llegada a gol tanto en juego dinámico como a balón parado.

Seoane y Pita se juntaron en 2012. Fue un amor a primera vista. Como si hubiesen jugado juntos toda la vida. Como si no hubiesen tenido otros compañeros en ese eterno doble pivote. Como si Marcos Rodríguez y Rubén García nunca se hubiesen ido. Seoane, Pita y nueve más. Entre esos nueve, Manu durante siete años con Pita y seis con Seoane. Pita y Seoane son los futbolistas más importantes de la historia del club junto a Manu.