El Lugo más fluido con balón, generando en posicional y en contragolpes

Millán Gómez LUGO

CDLUGO

Carlos Castro

Sigue la evolución, persisten errores individuales y se asienta Fran Vieites

01 oct 2021 . Actualizado a las 16:28 h.

El Club Deportivo Lugo volvió a escribir una página de su historia. Volvió a competir en Segunda contra el Zaragoza por decimoséptimo partido consecutivo. Octavo empate contra el noveno equipo de la clasificación histórica de Primera, al margen de tres victorias, dos de ellas en La Romareda. Un club con un palmarés, una afición y un estadio de primer nivel, pero una plantilla y un rendimiento deportivo parejos al Lugo. Es ya un rival más desde hace nueve temporadas. Juega en su mismo nivel. Y, es más, algunos futbolistas de las últimas plantillas del Zaragoza no serían titulares en el Lugo. Por tanto, con respeto, pero mirándoles de tú a tú. Como hizo el Lugo el domingo.

Los lucenses siguen evolucionando, mejorando. Durante dos tercios del partido, se vio al Lugo más fluido con balón en tiempo. Generando en juego posicional. Un equipo más propositivo que el reactivo habitual. Y todo ante un rival con un potencial seguramente superior a otras temporadas en Segunda. Además, con un estilo de tenencia del balón, de generar a través de la posesión. Y todo ello con una delicia de futbolista, un metrónomo como Íñigo Eguaras. Y a ese Zaragoza le dominó el Lugo el balón.

Un Lugo que creó en juego posicional y en transiciones. En el segundo aspecto del juego ya nos tenía acostumbrado. Un Lugo que hiere al rival cuando se estira y cuando transita. También, un equipo que tiene potencial a balón parado, como en el gol de Cartagena o en el 2-2 provisional ante el Huesca, ambos tantos de Manu Barreiro.