Preocupación y necesidades

Millán Gómez EN VERTICAL

CDLUGO

LOF

06 ago 2021 . Actualizado a las 18:19 h.

Los amistosos no sirven para la clasificación, no puntúan. Pero sí influyen en la confianza de un equipo. No tanto el resultado, sino más las sensaciones. Estas son más importantes que los marcadores en una pretemporada. Pero dos derrotas claras ante dos rivales de inferior categoría sí que influyen en la dinámica, en la confianza, en la evolución de un equipo en relativa construcción. 3-0 ante un proyecto creciente de la Primera RFEF como es el Racing de Ferrol y 3-0 contra un clásico del fútbol intermedio gallego y un ejemplo de club, ahora en Segunda RFEF, como es el Coruxo. En cambio, el Lugo empató ante un rival de Segunda (Oviedo), ganó fuera de casa a otro contrincante de Segunda (Ponferradina) y empató frente a otro rival también de Segunda (Burgos). Y una victoria contundente a domicilio ante un equipo de Segunda RFEF como es el Compos. Hay cansancio por la carga de trabajo y la derrota contra el Racing se produjo un día después de un amistoso exigente contra el Oviedo.

Al Club Deportivo Lugo le siguen faltando cuatro piezas con urgencia, con necesidad apremiante, para cubrir unos vacíos evidentes: un lateral derecho para competir la posición con Eduard Campabadal; un central con poso y liderazgo; un extremo zurdo y, cuando menos, un delantero centro complementario a dos nueves más referenciales como son Manu Barreiro y José Ángel Carrillo. Un delantero de profundidad, de movilidad, de desmarques de ruptura y que vaya a las caídas. Y Chris Ramos puede ser ese cuarto delantero centro por capacidad de juego aéreo y capacidad para ir a los espacios. La intención de Mauro Pérez, director deportivo, es fichar un delantero que también pueda jugar en izquierda. En palabras de él, el lateral derecho será «con proyección» y «no llegará para la primera jornada», pero tiene claro quién es.

El fichaje de Josep Señé refuerza el mediocampo. Un jugador con capacidad para superar líneas de presión en conducción, con espacio amplio de acción, con cierto último pase y con aptitud para el balón parado. Un volante, interior o mediapunta. A una altura más elevada que el pivote o pivotes posicionales. Viene en edad madura (29 años) y con 26 partidos de experiencia en Primera, 21 de ellos en el Celta. Su mejor momento fueron los 21 partidos con el Celta en Primera, así como la Segunda División 2017-2018 en la Cultural Leonesa aportando 8 goles y sintiéndose importante en el juego de posición de Rubén de la Barrera. Veremos su encaje en un estilo más directo como optó Rubén Albés en las últimas siete jornadas de la pasada liga. Demostró en otros equipos ser vertical y asociativo. En la verticalidad se encuentra cómodo Señé.