La efectividad en los penaltis corona al Lugo en el Emma Cuervo ante un Oviedo superior

CDLUGO

Real Oviedo

El joven portero Fran Vieites fue el mejor del equipo lucense durante un partido siempre dominado por el conjunto astur

31 jul 2021 . Actualizado a las 21:32 h.

El Oviedo fue mejor que el Lugo en el Pepe Barrera, pero el trofeo de campeón del LXX Emma Cuervo fue a parar a las vitrinas del Ángel Carro. Fran Vieites, el joven portero albivermello, brilló y fue determinante en la suerte de su equipo ante un rival con más determinación y fútbol.

Nada de novedades en la pizarra de Albés, que distribuyó a sus hombres del mismo modo que en los ensayos anteriores. El 1-5-3-2 gana cada vez más peso en el disco duro de un Lugo que, pese a la acumulación de efectivos cerca del área, tuvo muchos problemas para contener la decidida y ambiciosa salida del Oviedo. Con Carlos Torrado y Lebedenko en las bandas y Carlos Pita en el centro de la zaga con Vesprini y Diego Alende como escuderos, Fran Vieites fue el responsable de que el marcador no sufriera variaciones muy pronto. El joven cancerbero de Ponteceso exhibió reflejos para desviar la trayectoria del obús que lanzó Grippo en un libre directo desde el balcón del área y poco después lució sobriedad y colocación para rechazar el remate de Sangalli. El portero fue el mejor de su equipo en los primeros 45 minutos, que discurrieron entre constantes acercamientos de los pupilos de Ziganda y un Lugo incapaz de servir balones cómodos a los hombres de banda ni a su único delantero, José Ángel Carrillo. Borja Domínguez filtró el único pase limpio y el juvenil Antonetti lo convirtió en gol beneficiado por el fallo en la salida de Joan Femenías. Pero para entonces ya se había adelantado el Oviedo. Cinco minutos antes, Javi Mier recibió sin oposición dentro del área y batió a un indefenso Fran Vieites.

Tras el reposo, y para sorpresa general, el Lugo reapareció con los mismos protagonistas y los carbayones lo hicieron con un único cambio. Reparto casi idéntico para un guion con algunas variaciones y condicionado por la fatiga. El dominio continuó siendo oviedista, pero sus ofensivas eran más intermitentes y carecían de la intensidad del primer período. Defender le resultaba más fácil a los de Albés, que se desplegaban con más decisión pero sin la precisión ni los efectivos suficientes para romper las costuras de la defensa rival. Lo mejor de una segunda mitad tediosa fue la extraordinaria parada de Fran Vieites en un intencionado remate de Álex.