Campillo: Un profesional marca de la casa

El madrileño, que debutó con los rojiblancos en Segunda, cumple los 100 partidos

.

LUGO / LA VOZ

Antonio Campillo (Madrid, 1990) es un profesional made in Lugo. Debutó en Segunda División con la rojiblanca y en tres temporadas ha crecido enormemente como futbolista. De cerca, transmite calma y es difícil cazarle de mal humor. «Dentro del vestuario soy un poco el graciosete», reconoce y deja asomar una sonrisa para añadir: «Y un poquito pesado a veces». El sábado cumplió en Los Pajaritos su partido número 100 con la camiseta del Lugo y también se ha hecho centenario como profesional. «El Club Deportivo Lugo me lo ha dado todo, desde que llegué depositaron en mí mucha confianza. Luego es verdad que con trabajo y sacrificio me gané esos partidos y estoy muy contento de haber podido sumar los 100 aquí», valora. De todos los que ha jugado con la rojiblanca tiene claro con cuál se queda: «El día del debut, fue mi primer partido, que fue además era el primero de la Liga. En Oviedo, en un campo como el Tartiere, fue impactante, bonito y lo recordaré para siempre». 99 partidos después se ha convertido en uno de los hombres con peso en el vestuario. «Me llevo bien con todo el mundo e intentamos que la gente que viene de fuera se integre cuanto antes. Hay gente por encima, que lleva más tiempo, pero al final todos nos sentimos uno y es lo importante». Esta temporada le tocó vivir la peor cara de su profesión, con una pubalgia que le apartó de los terrenos de juego. «Es lo peor del fútbol», lamenta: «LLevaba mucho tiempo sin pasar por ahí y me perdí 12 o 13 partidos. Me fastidió un poco porque era cuando mejor estaba».

Su versatilidad y su entrega han sido claves para él

Todoterreno en el césped, la mutabilidad y la entrega de Antonio Campillo le ha valido la regularidad a pesar de los cambios en el banquillo del Lugo. «Al final el jugador tiene que estar capacitado para ser versátil en las posiciones de arriba e intentar hacer lo que te pida el míster. Por una parte puede ser bueno y por otra ser malo. Intento ayudar al equipo donde sea, donde el míster me quiera. Ya lo hice con Milla, cuando estuvo Jose o Luis César, saber acomodarme en cualquier posición», dice con naturalidad.

Tiene ganas de superar los 100 cuanto antes para seguir viviendo capítulos en un Lugo, con el que tiene contrato hasta el 2019. «Me gustaría hacerlo cuanto antes, aunque eso ya no depende de mí, pero estoy muy contento de poder hacerlo aquí». Se siente cómodo en Lugo porque «se puede pasear y hacer lo que quieras, la gente no te dice nada, es una ciudad muy tranquila». Tendrá la primera oportunidad para superar los 100 partidos este fin de semana en casa, contra un Lorca que se juega mucho. No hay excusa que valga: «Sabemos que ahora todos los rivales se van a estar jugando algo, pero nosotros también nos la estamos jugando. Los tres puntos son vitales para nosotros y queremos volver a recuperar esas sensaciones».

Reconoce que el equipo está «un poco triste» porque «sabíamos que el partido contra Oviedo y Numancia eran importantes para sumar algo y sí es verdad que no estamos todo lo bien que queremos estar, tenemos que ser profesionales y tirar hacia delante» y analiza que la falta de gol «no viene porque no lo intentemos. Somos de los equipos que más generamos, nos falta esa pizca de suerte. Llegamos a portería contraria con muchos centros y los equipos rivales con uno o con dos ya nos marcan».

Votación
5 votos
Comentarios

Campillo: Un profesional marca de la casa