La salud económica de Zas choca de frente con su drama poblacional

TRES AÑOS DE MANDATO | Con más ahorros que presupuesto, el municipio no se libra de una lacra generalizada

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cee / la voz

El Concello de Zas era noticia no hace muchas semanas porque ya tiene tanto dinero ahorrado en el banco como presupuesto para todo el año. Y quizás esa sea la nota más destaca de la gestión municipal, junto con el mantenimiento de los servicios públicos municipales, la apuesta por las actividades culturales o deportivas y una inversión considerable en servicios sociales o apoyo educativo. Sin embargo, toda esa bonanza económica de la que gozan las arcas del Concello no acaba de traducirse en proyectos que marquen un punto de inflexión para el que es el verdadero drama de la localidad, la alarmante pérdida de población y su envejecimiento. Bien es cierto que no se trata, ni mucho menos, de un problema exclusivo de Zas, y que tampoco en el resto de municipios rurales de la Costa da Morte y de fuera de ella se está dando con la tecla para pararla.

El propio alcalde mira al problema con cierta impotencia y analiza su evolución por varias vías: por ejemplo, como las grandes granjas que quedan están aumentando su base territorial a partir de las pequeñas que cierran o, por contra, como en el comercio de Baio está fallando el relevo generacional. «Pechan algúns dos mellores locais e non porque non sexan rendibles, senón porque os fillos están noutra vida e nin sequera viven aquí. Moitos deles teñen a vivenda enriba e nin sequera lle valen para alugar», se lamenta Muíño, que sobre todo carga contra la Xunta, porque considera que, a carga los recortes en las zonas en las que poblacionalmente la respuesta social puede ser menos intensa.

Reproches gruesos

En lo puramente político el municipio se ha visto favorecido estos últimos años con el cambio de dinámica de la Deputación, con una mayor transferencia de fondos a los concellos, sin olvidar que el propio Muíño es diputado y va a agotar el mandato, aunque en principio tenía que compartirlo con Vimianzo. Tanto él como el portavoz del PP, David Gómez Brandariz, se dan por seguros para repetir como cabezas de lista, por más que los últimos tiempos no hayan sido precisamente armónicos entre ellos. De hecho, han entrado en el intercambio de reproches de grueso calibre, algo que no era habitual en la política zasense.

«Contra o despoboamento pouco podemos facer os concellos, non temos as ferramentas»

Manuel Muíño Espasandín (Baio, 1962) destaca como principales logros de estos tres años «todas as obras realizadas e varios convenios máis que están agora para executar», así como el proceso para lograr la cesión de las Torres do Allo en las que «os números están aí e demostran a xestión feita», pero, sobre todo, sirve para acabar con los tiempos de «bloqueo do PP se cadra porque non eramos da súa cor política». También pone en valor, «aínda que non dependa do Concello», la ampliación del polígono que «agora sí que parece que vai por moi bo camiño».

Reconoce que la despoblación es la amenaza principal pero incide en que «contra iso pouco podemos facer os concellos. Non é unha responsabilidade nosa e non temos nin as capacidades, nin as ferramentas nin o orzamento e quen as ten non fai nada», señala en relación a la Xunta. Pone como ejemplo el reciente conflicto por los recortes en pediatría porque «promover o rural non é mostralo como un escaparate na televisión».

Dentro de lo que sí considera que está en las manos de su gobierno, Muíño pone de relieve la obra de la carretera de Baio «pola que se levaba esperando moitos anos e que sen o apoio da Deputación sería imposible» y los «máis de 250.000 euros» que prevén gastar ahora, sobre todo en mantenimientos viales. También menciona la sustitución del césped del campo de fútbol de Zas y el gasto en saneamientos. «Cando eu cheguei ao Concello habíao en tres ou catro lugares. Temos 96 núcleos, algún deles con dúas ou tres casas, pero que para darlle servizo igual che custa 40.000 euros», resume el regidor. Aunque no le ve en el horizonte próximo, Muíño si imagina la cantidad de cosas que podrían hacer con los millones de euros ahorrados en el banco. Por supuesto seguirían con los saneamientos y el refuerzo de las traídas por el que apuesta igualmente, pero incluso se plantearían «aínda que é algo que debería facer a Xunta, a execución do polígono por fases» o, por ejemplo, apostar por los aglomerados en zonas de mucho tránsito «porque che soluciona o mantemento en 10 ou 12 anos». Lo que sí compromete, al margen de este dinero, es el tanatorio y la plaza de Baio.

«Non están á altura do soldo que cobran»

El portavoz del Partido Popular, David Gómez Brandariz (Baio, 1974), incide en que de las grandes promesas del gobierno aún no se ha cumplido ninguna. «En teoría aínda se ten que facer o tanatorio neste ano que queda, a praza de Baio hai seis meses que se comprometeu coas asociacións e pola área urbanizable seguimos esperando. Non se fixo e, polo visto, a culpa é do PP», señala.

Gómez destaca que, desde su grupo, ya han pillado al alcalde «nun par de renuncios en canto a servizos sociais». Cita la pérdida de 45.213 euros de subvención en el 2015 y otros 17.000 para perceptores de Risga el año pasado, por lo que entiende que mientras se «seguen a gastar máis de 80.000 euros ao ano en dúas dedicacións exclusivas nin o alcalde nin o tenente de alcalde están á altura do soldo que cobran», en vista de los resultados. Critica que Muíño se posicione «en favor da ilegalidade» en el conflicto catalán y que la contratación pública siga «dominada polo escurantismo», porque aunque se han cambiado algunas formas de proceder a raíz de sus reclamaciones, todavía siguen pendientes de información de los últimos contratos.

Mientras falta suelo industrial, Gómez Brandariz cree que no se le da salida a las empresas y «o polígono de Vimianzo estanos comendo con papas». Algo que se une a los déficits de mantenimiento tanto en las áreas recreativas como en las vías de comunicación «porque -según dice- hai pistas as que non se lle tocou dende que estaba Ernesto», el anterior alcalde.

Realizado

Este mandato, a expensas de lo que pueda concretarse en el último año, no va a ser el de las grandes obras en Baio, más allá de la reforma de la carretera de la Deputación Provincial, a partir de ahora travesía municipal, en la que se está invirtiendo casi un millón de euros. Se trata de un proyecto demandado y esperado en la localidad desde hacía más de un decenio que, al fin, se ha hecho realidad. A partir de ahí, y a la espera de la eminente ejecución de más de otros 200.000 euros de convenios provinciales, más las inversiones propias del Concello, sobre todo a cargo del POS, el grueso del dinero ha ido a saneamientos. Gran parte del municipio carecería de este servicio y, en parte, todavía sigue sin él, pero el paso adelante ha sido importante.

A partir de ahí cabe destacar los mantenimientos, bastante razonables, de las infraestructuras públicas, junto con el gasto cultural y social. Las ayudas educativas, por ejemplo, son un signo de distinción en Zas y también las actividades con costes prácticamente testimoniales para los vecinos.

La compra de la Carballeira de Baio, sin representar una inversión gigantesca, sí que ha tenido un carácter simbólico pese a los contratiempos iniciales.

 Pendiente

Si el nuevo gobierno abre la mano a la hora de que los concellos puedan invertir los recursos ahorrados probablemente se produzca una eclosión de gasto en Zas. Sin embargo, al margen de eso y por las vías ordinarias, el Concello piensa dejar contratadas en este mandato las obras del tanatorio de la capital municipal, aunque siga sin explicar cuál es la fórmula de financiación conseguida. También la plaza de Baio, en el espacio reservado mediante la ordenación urbanística, es un objetivo prioritario y factible para lo que queda hasta las municipales, porque tampoco resulta especialmente gravosa en lo económico.

El resto de apuestas sobre la mesa tiene que ver con continuar los alcantarillados, reforzar el suministro de agua y llevarlo a núcleos que tienen muchas deficiencias y, sobre todo, la inversión en vías de comunicación, mediante distintas iniciativas destinadas a la basta red de caminos secundarios del municipio.

El gobierno local logró en este mandato hacer de manera estable con la gestión de las Torres do Allo, aunque ahora a lo que aspira es a que le sea cedida la propiedad directamente, con ello este bien patrimonial quedaría blindado frente a los avatares políticos provinciales.

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