El Carballo do Santo reverdece a pocos meses de terminar la escultura hecha con su tronco
VIMIANZO
El árbol centenario, dañado durante un fuerte temporal, ya se daba por muerto
28 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Hace escasamente un año se taló una parte del tronco del Carballo do Santo de Sanfíns (Cambeda, Vimianzo) —que había sufrido daños importantes durante un temporal— para convertir ese trozo de madera en una escultura que transmitiese un mensaje de renacimiento: «De que el árbol continuaba vivo» y de que había podido resurgir en forma de artística.
Pero lo cierto es que vivo está, y no solo metafóricamente. Prueba de ello son los nuevos brotes que están aflorando del tocón que quedó tras la tala. «Foi unha sorpresa, porque no seu momento chamamos a dous enxeñeiros forestais e díxosenos que pouco se podía facer porque estaba moi danado. Había moi poucas opcións de que reverdecese», explicó el párroco de Cambeda, Daniel Turnes.
Y sin embargo, ahí está. Sin la grandiosidad de antaño, pero igualmente cargado de simbolismo. «A xente fala de milagre, pero eu penso que máis ben foi cousa da natureza», bromea Félix Roget, presidente de la comisión de fiestas de Sanfins, que promovió hace unos días una andaina popular que hizo parada, precisamente, en el viejo roble. «A raíz quedou, co cal aí hai vida», sostiene Roget, añadiendo que verlo sucumbir fue «unha perda grande para a parroquia, porque ademais de bonito, tiña a súa historia e a súa lenda», dice.
Fue durante la borrasca Kirk — que a finales de 2024 tomó forma de tornado dejando un reguero de destrozos a su paso— cuando el viento desgajó el Carballo do Santo, causando daños irreparables en el árbol y en la iconografía parroquial. Pasado un tiempo, se tomó la decisión de aprovechar la madera para crear una pieza escultórica para la iglesia.
Se taló una gran pieza de 1,6 metros, y con ella trabaja la empresa ourensana Restauraciones Garrido, que ya ha hecho frente a otros encargos en templos de Vimianzo, Laxe, Cabana o Zas. La integran José Luis Garrido Conde, que es escultor, y su hija, Lucía, una restauradora que precisamente viene de recuperar la imagen de la Virxe do Carme que el pasado fin de semana salió en procesión por Muxía.
José Luis es el que está trabajando en el proyecto de Sanfins, que, según apuntó el sacerdote Daniel Turnes, podría estar entregado de cara al mes de marzo.