El vertido contaminó más de 16 kilómetros del río Castro, de Vimianzo a Cee

Antonio Longueira Vidal
Toni Longueira CARBALLO / LA VOZ

VIMIANZO

ANA GARCÍA

Doce horas antes de activarse la alerta en la desembocadura, en Lires, se registró un primer derrame, localizado en el término municipal de Vimianzo. Técnicos de la Xunta y agentes del Seprona investigan si ambos episodios guardan relación entre sí

08 mar 2024 . Actualizado a las 11:42 h.

Mientras agentes del Seprona de la Guardia Civil de Corcubión y técnicos de Aguas de Galicia continúan con las analíticas y tratando de localizar el punto exacto en el que se originó el vertido, las aguas del río Castro van recuperando su tonalidad natural después de la alerta activada a seis y media de la mañana de este miércoles por parte del personal de Tres Mares de Lires.

Las primeras hipótesis apuntan a un gran derramamiento, supuestamente, relacionado con restos de áridos. Los técnicos descartaron, en principio, el empleo de purines o detergentes o productos químicos de origen industrial. Desde la Consellería de Infraestruturas se mostraron muy comedidos a la hora de hacer una valoración de este daño medioambiental. Apuntaron que hay una «investigación abierta» y que las muestras recogidas se «remitirán al laboratorio para su análisis», que determinarán los componentes exactos que tiñeron de blanco todo el cauce fluvial a lo largo de más de 16 kilómetros, entre el término municipal de Vimianzo y la desembocadura, en Lires, en el Concello de Cee. Eso sí, desde la Xunta sí indicaron que si se confirma que se trató de alguna negligencia, el autor o autores de los hechos serán propuestos para la sanción correspondiente.

Aunque no hay nada confirmado, todo apunta a que se trató de un vertido detectado en Vimianzo. La alcaldesa de Cee, Margot Lamela, ya descartó este miércoles que el origen de la mancha tuviera lugar en algún punto de la localidad. Su homólogo muxián, Iago Toba, dijo que no tenía constancia, ni notificación alguna en relación a un derrame en el Concello muxián.

Pero los técnicos tienen una sospecha: que tenga su origen el municipio vimiancés. De hecho, el martes por la tarde se activó una alerta por un vertido en una balsa, situada en la parroquia de Castrelo. Parecía ser algo puntual. Pero casualidad, o no, apenas doce horas después de la primera alerta, se activó la segunda, en este caso en Cee. En concreto, en las inmediaciones de la piscifactoría de salmónidos más grande de España. Un operario del Grupo Tres Mares, empresa perteneciente a la navarra Caviar Pirinea, alertaba de un gran vertido. El cauce fluvial estaba teñido de color blanco. «Era como pintura, como si fuera cal blanca mojada», apuntó un testigo.

Rápidamente se trasladó aviso al 112, que derivó la alerta a la Policía Local de Cee, Guardia Civil, Seprona de Corcubión y Policía Autonómica, así como técnicos de Augas de Galicia. Mientras los operarios de Tres Mares se afanaban en retirar y separar las truchas de las piscinas afectadas por esta mancha y procedían al traslado a otras cubetas para evitar una posible mortandad masiva de salmónidos. Desde la Xunta confirmaron que, por el momento, no hubo que lamentar mortandad entre las truchas. Aunque no sería la primera vez que un accidente de similares características acaba con gran cantidad de truchas en las instalaciones cercedenses de Gesuga para su destrucción.

El vertido de este miércoles se produjo justo en un momento clave para el futuro de la planta ceense tras el desembarco, hace 14 meses, de Caviar Pirinea. La llegada del grupo navarro acabó con la incertidumbre existente en una plantilla, integrada por unas sesenta personas, sujetas a un ERTE desde agosto del 2022.

Desde la empresa titular de la balsa apuntaron este miércoles que no eran conocedores de ningún tipo de vertido y que tampoco recibieron notificación alguna por parte de la Xunta. Desde Caviar Pirinea se remitieron directamente a la Guardia Civil.