El campo se alza contra las normativas europeas: «Teremos que pechar e as aldeas quedarán baleiras»

Marta López CARBALLO / LA VOZ

VIMIANZO

Medio centenar de tractoristas se sumaron ayer a la concentración que tuvo lugar en Vimianzo, y que congregó a ganaderos de las comarcas de Soneira y Fisterra

21 feb 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

Ayer, en Vimianzo, sonaban ecos entre los ganaderos de aquella otra gran tractorada que hace más de treinta años ya le supuso a más de uno multas de 40.000 pesetas por entorpecer la circulación. «E corenta mil pesetas, daquela, eran cartos!», decían. Lástima que a día de hoy, ya en pleno 2024, el sector siga en ese estado permanente de crisis que haga necesarias tractoradas como la que ayer congregó a medio centenar de productores de Soneira y Fisterra.

La mañana se desarrolló de forma tranquila, bajo estricto control policial y sin llegar a cortar el tráfico en la AC-552 a excepción de unos minutos pasada la una y media de la tarde, mientras se leía un manifiesto conjunto por parte de las tres entidades que convocaban la concentración: Unións Agrarias, Sindicato Labrego Galego y Asaja.

ANA GARCÍA

«Se non tiñamos abondo con lidiar con prezos baixos para os nosos produtos, e con custos de produción que están polas nubes, dende Europa, Madrid e a Xunta chegan nos últimos meses novas esixencias que a moitos de nós vannos condenar ao peche», proclamaron los portavoces sindicales, que hablaron asimismo de «requerimentos imposibles de cumprir», «normativas que aumentan a carga burocrática e os custos de produción», «a mirada sancionadora das Administracións» o las «políticas deseñadas dende os despachos».

 «Deixar de darlles de comer»

De eso mismo, de que se legisle desde una oficina sin conocer la realidad territorial —en este caso, la gallega— se quejaba Marcelino, un ganadero muxián que alentaba a tomar medidas más drásticas para concienciar a la ciudadanía de la importancia que tiene el sector agrario: «Había que cortar o grifo e deixar de darlles de comer», opinaba, aunque Marcos, otro productor, le respondía que a muchos consumidores les daría igual comprar en su lugar productos importados «que non se someten aos mesmos controis alimentarios e esixencias ás que nós estamos obrigados».

La eliminación de fitosanitarios que los ganaderos consideran necesarios, la prohibición de suministrar ellos mismos a las reses determinados tratamientos que ni siquiera tienen «suspensión en leite ou carne» (que no contaminan el producto final), o el cambio que Europa pretende forzar en la forma de aplicar los purines, son otros conceptos por los que ayer medio centenar de tractoristas, más otros compañeros que se sumaron a pie, protestaron en plena capital de Soneira.

«Moitas explotacións pequenas, como pode ser a nosa, non poderemos soportar esas inversións tan grandes e acabaremos tendo que pechar», explicaban otros dos productores muxiáns, añadiendo: «Haberá que buscar traballo noutra parte, as aldeas quedarán abandonadas e os nosos fillos medrarán sen ter visto un animal diante».

ANA GARCÍA

A lo largo de la mañana se dejaron ver por la tractorada políticos locales como Benxamín Queiro, portavoz del BNG vimiancés; José Manuel Pequeño, exalcalde dumbriés, o Mónica Rodríguez, alcaldesa de Vimianzo. Todos ellos manifestaron su apoyo a las demandas de los ganaderos, que, a excepción de algún pequeño negocio agrícola que sí se acercó a la movilización, marcharon solos y con la incomprensible ausencia de representantes de empresas del sector que, de forma directa, hacen su negocio también a través de los productores.