Visitar un castillo, patear el casco histórico, hacer pan o beber vino

VIMIANZO

Termas de Ourense.
Termas de Ourense. MIGUEL VILLAR

Alternativas de ocio para los días de lluvia

29 jul 2021 . Actualizado a las 20:46 h.

Verano a veces no es sinónimo de sol y playa. Aunque el buen tiempo suele acompañar a estos meses, es difícil librarse de alguna jornada pasada por agua. ¿Cómo si no se iba a mantener ese verde que enamora a autóctonos y turistas? Pero eso no excusa para quedarse en casa. «Se chove, que chova», decía un eslogan publicitario. Y es que si cada vez que caen «catro gotas» se cancelasen todos los planes, Netflix colapsaría. Visitar un castillo, patear el casco histórico de cualquier ciudad o intentar descifrar los enigmas de una escape room son algunas alternativas para hacer en Galicia en días de lluvia.

Visitar el Castillo de Vimianzo

Castillo de Vimianzo.
Castillo de Vimianzo. JOSE MANUEL CASAL

La lluvia sirve como excusa para hacer un plan cultural. Galicia cuenta con numerosas muestras de patrimonio histórico. Castros celtas, termas romanas, edificios modernistas... Si hay una época que fascina a pequeños y mayores es la Edad Media. Basta con acercarse a la estantería o buscar en cualquier plataforma de «streaming» para comprobar lo recurrentes que son esos relatos de caballeros, reyes y batallas. Por eso, visitar una fortaleza suele ser un buen plan. El Castillo de Vimianzo cuenta con el añadido de estar «vivo». Varios artesanos trabajan entre sus muros de piedra para mostrar antiguos oficios.

Pasear por Betanzos y probar su tortilla

Casco histórico de Betanzos.
Casco histórico de Betanzos. XOSE CASTRO

Tampoco hace falta entrar a un castillo para viajar al pasado. Basta con pasear por las callejuelas estrechas y empedradas de cualquier casco antiguo. El de Betanzos es conocido por la feria medieval que acogía en tiempos anteriores al covid. Y es que la villa, vinculada históricamente a la casa de los Andrade, fue una gran potencia en el pasado: llegó a ser capital de una de las siete provincias del Reino de Galicia. No tienes más que coger un paraguas y patear sus calles para comprobarlo. Y, ya de paso, entrar a alguno de sus restaurantes para probar su famosa tortilla.