El lobo pone en peligro la cría de ganado mostrenco en Carnés

Cristina Viu Gomila
Cristina Viu CARBALLO / LA VOZ

VIMIANZO

ANA GARCIA

SOMOS AGRO | En una semana hallaron devorados dos terneros y falta otro

09 feb 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Los residentes de Carnés, en Vimianzo, tienen un importante rebaño de vacas vianesas. Las reses mantienen a raya los incendios forestales en el monte común y abastecen de carne a los comuneros, además de ser un elemento que facilita la relación entre los parroquianos. Esta gestión forestal y vecinal está ahora en peligro tras el ataque del lobo, precisamente cuando se acaba de prohibir su caza. La semana pasada, los cuidadores del rebaño hallaron muertas dos terneras de las nacidas entre finales del pasado año y principios de este y falta una tercera. En apenas unos días han tenido tantas pérdidas como el pasado año.

Francisco Santos recuerda que a lo largo del 2020 echaron de menos cuatro terneros, pero solo pudieron cobrar por uno de ellos, porque los restos de los demás no aparecieron, por lo que no se pudo probar el ataque de los lobos. El que sí fue hallado era ya un becerro. Encontraron los cuatros traseros y nada supieron del resto hasta que un cazador, casado en Carnés, se encontró con la cabeza y el costillar en Riotorto, a unos 4 o 5 kilómetros de distancia.

Esta vez, se trata de dos terneros completamente devorados y no hay constancia de más daños en el rebaño, pero quedan siete animales de la misma edad y hay numerosas vacas a punto de parir, por lo que los vecinos temen nuevas razias que provoquen más pérdidas.

Tal es la situación que en la parroquia se han planteado incluso cesar en una actividad que tantas ventajas medioambientales, económicas y sociales les han dado. «Non podemos estar cada quince días gastando en cereais e en rolos de palla unha pila de cartos e pasando horas de traballo para que nos quiten o que tiñamos. Que alimenten eles aos lobos», dice Francisco Santos. Las indemnizaciones de la Xunta no compensan la pérdida ni cuando se cobran. La del año pasado la obtuvieron, pero calculan que faltaron otras tres reses de las que nada saben, como la ternera que ahora no aparece. Vieron a la madre, pero no a la cría. En invierno acuden al monte en días alternos y el primer resto lo encontraron el lunes. El viernes hallaron el segundo.

Los ataques tienen a la parroquia muy molesta porque saben que queda mucho invierno y que el lobo volverá. «Agora imos ir mirar tódolos días, pero de pouco vai servir», explica Francisco Santos. «Son amigo dos animais, pero estar loitando e mantendo as vacas para que veña o lobo e as leve...». Francisco Santos no puede ocultar su enfado e incluso su pena. Dedica mucho tiempo al cuidado del rebaño y las reses lo conocen como él a ellas. «Estamos indignados», dice.