Rodrigo Ríos: «Estamos en una guerra en la que nos llevamos al enemigo a casa»

«Las residencias de mayores no somos focos de nada, somos los receptores del problema», explica el director de la residencia de mayores de Vimianzo


Carballo / La Voz

Rodrigo Ríos Fagundo (1976, Santiago) es director de hoteles y empresas hoteleras tras culminar sus estudios en el Centro Superior de Hostelería de Galicia y lleva, desde noviembre del 2018, las riendas de la residencia de mayores DomusVi de Vimianzo. El centro, de gestión privada y uso público, tiene 150 usuarios y 72 trabajadores en plantilla. El pasado viernes, día 24, y tras la realización de los test preventivos, cinco trabajadoras y un usuario dieron positivo por covid-19, todos ellos asintomáticos.

-¿Alguna vez se vio en una tesitura de estas características?

-Jamás, en la vida. Nunca nos imaginamos, ni yo ni mis compañeros, vernos inmersos en un problema de una dimensión tan grande y que de cada decisión que tomes dependan vidas. Sobre todo porque estamos lidiando una guerra en la que nos llevamos el enemigo para casa.

-¿Cómo se gestiona una crisis de este calibre?

-Tenemos dos tipos de protocolos. Uno, del Sergas, que es la autoridad competente, que lleva y supervisa la gestión en tiempo real de las residencias. Y luego tenemos los protocolos propios de la empresa. Todo está con protocolos y lo más importante, son actualizados casi a diario porque de esta enfermedad se aprende casi a diario. Hablamos de productos, forma de trabajar, nuevos consejos... Pero me incomoda mucho escuchar que somos el foco del virus. Las residencias no somos el foco de nada, somos los receptores del problema.

-¿Por qué realizaron los test preventivos el jueves, día 23, y el viernes, día 24?

-Porque formaban parte del protocolo de sanidad para testar las residencias y buscar posibles brechas de seguridad en cuanto a contagios. Aquí lo que prevalece es la contención y la prevención. Si no se hubieran realizado estas pruebas seguiríamos trabajando con muchas medidas de prevención, pero ahora se ha podido establecer un protocolo mucho más activo de contención.

-Cuando les comunican que hay seis positivos en la residencia, ¿qué fue lo primero que se le vino a la cabeza?

-La responsabilidad, las vidas que tenía en mis manos, tanto de los mayores como de mis compañeros de trabajo. Lo que menos me imaginaba cuando accedí a este puesto en Vimianzo, en noviembre del 2018, es que iba a verme en esta situación.

-¿A quién llamó primero?

-La primera llamada fue a mi superior directo, y la segunda, a mi mujer para contarle la situación. Luego volví a llamarla para tranquilizarla y decirle que no sabía a qué hora regresaría a casa porque había que resolver un problema muy gordo.

-Algo que se le achaca a muchas residencias de mayores es la falta de medios.

-No es el caso de Vimianzo. Podemos decir que no nos faltan medios de ningún tipo, ni materiales ni humanos. Los medios humanos son un poco complejos de conseguir, como reponer unas bajas. Cuando llamas a una persona para cubrir un puesto hay gente que lo rechaza. Hemos tenido que reponer de forma muy rápida los cinco puestos de las trabajadoras que dieron positivo. En una hora teníamos las cinco plazas cubiertas y estaban dadas de alta en la Seguridad Social para comenzar a ejercer a primera hora de la mañana del día siguiente con todas las garantías.

«Hay gente que rechazó el trabajo por miedo al coronavirus»

Rodrigo Ríos analiza todo lo ocurrido el pasado fin de semana.

-¿Hay gente que llegó a rechazar el puesto por temor al coronavirus?

-Sí, porque el miedo es muy libre, amigo mío.

-¿Cómo surge la colaboración entre DomusVi, Concello y Guardia Civil?

-Tengo que decir y agradecer que hubo una colaboración constante y permanente con la alcaldesa [Mónica Rodríguez] y la Guardia civil, con el sargento a la cabeza [Rubén Fernández]. Tuve línea directa con ellos para analizar la situación y tanto la alcaldesa como el sargento de la Guardia Civil mostraron siempre su apoyo sobre cómo nos podían ayudar y qué podríamos precisar en cada momento. Recuerdo que mi primera llamada con Mónica fue para comunicarle que se había complicado la situación.

-¿Qué fue lo que le pidió?

-Gestionar alojamientos para el personal porque fue una decisión unánime de los trabajadores el poder confinarse para prevenir y cortar de raíz nuevos contagios, tanto dentro de la residencia como en las familias. Fue una medida de protección bilateral.

Recuerdo que al día siguiente [sábado] se celebró una junta local de seguridad y entre todos lograron conseguir 70 camas, casi una por trabajador. Ahora mismo no estamos los 72 confinados, pero todos los que lo deseen lo tienen habilitado. Y quiero aprovechar para decir a los vecinos de Vimianzo que todos los que estamos trabajando hemos dado negativo en las pruebas. Creo que es el mejor momento de sacar lo mejor de cada uno porque estos trabajadores también lo están pasando mal. Tienen que estar al pie de cañón, pero a la vez no pueden exponerse para no contagiar a sus familiares. Y es cierto que algo ha fallado, porque, evidentemente, hubo seis positivos, pero sí han sido capaces de contenerlo. Gracias al trabajo de todos la situación no ha ido a más.

-¿Cómo valora que hubiera 6 positivos entre 222 personas?

-Es el fruto de un gran trabajo, esfuerzo, labor, dedicación e implicación de cada uno de nosotros y de los protocolos que se han llevado, y se llevan, a cabo.

-¿Cómo está ahora la situación en la residencia de mayores DomusVi de Vimianzo?

-Los familiares de los 150 usuarios han sido avisados en tiempo y forma desde el momento cero, siempre priorizando sobre el familiar de referencia. También hemos conseguido la cesión de 70 camas por si hicieran falta y disponemos de todos las herramientas [EPI] y protocolos para evitar que se produzcan nuevos positivos.

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