Investigan si una banda de la zona está detrás de los robos en joyerías

El «modus operandi» fue el mismo en Vimianzo, Muros, Sigüeiro, Ordes y Pontecesures


Carballo / la voz

En menos de un mes, cuatro joyerías, una de ellas por partida doble, fueron objetivo de los ladrones. Los asaltos se produjeron en Vimianzo, en la céntrica Joyería Victoria los días 17 y 28 de octubre; en la muradana Mari Loli, este lunes, día 11; así como en sendos negocios ubicados en Pontecesures y Sigüeiro. Hechos delictivos a los que habría que sumar las actuaciones perpetradas el 18 de mayo en la Joyería Victoria de Vimianzo, que suma cuatro asaltos desde febrero del 2015, y en un negocio de Ordes ese mismo día.

Y todo apunta, según las investigaciones realizadas por la Guardia Civil, a una banda itinerante cuya base estaría en Carballo. O eso es lo que se desprende de las detenciones practicadas por agentes del instituto armado. En concreto, tres veinteañeros, todos ellos en libertad tras prestar declaración, eso sí en calidad de investigados.

Patrón de trabajo

El patrón de conducta ha sido prácticamente el mismo en casi todos los casos denunciados hasta la fecha, según señalaron algunos agentes conocedores de los hechos. Un individuo, por lo general, a cara descubierta, entra en una joyería. Optan por establecimientos céntricos y bien comunicados para permitir una fuga eficaz a pie. La mayor parte de los hechos denunciados se producen por la tarde: entre las seis y las siete y media. Acceden al local haciéndose pasar por cliente y solicitan que le enseñen determinados artículos de oro para realizar un supuesto regalo. Prefiere los collares y esclavas porque van en muestrarios de entre 30 y 60 piezas, con un elevado valor de mercado. Suelen permanecer bastante tiempo en el establecimiento: entre 10 y 30 minutos, para comprobar que nadie les sigue y buscar el momento idóneo para dar el palo.

Así es como un joven de unos 20 años de Carballo se hizo en mayo de este año con 150.000 euros en collares de oro de la Joyería de Vimianzo. Se trataría supuestamente del mismo individuo que fue identificado por la Guardia Civil por otro hecho similar perpetrado el mismo día en una joyería de Ordes. Otro joven, vinculado a la delincuencia bergantiñana logró el 17 de octubre, también en la Joyería Victoria de Vimianzo un botín de 100.000 euros en collares de oro. Y un tercer joven se llevó de este mismo negocio 80.000 euros en esclavas de oro. En total, más de 330.000 euros.

El individuo que entró este lunes por la tarde en la joyería muradana Mari Loli se llevó, según explicó su propietaria, una veintena de piezas, con un precio de entre 600 y 2.000 euros cada una.

Ninguna de las joyas sustraídas ha sido recuperada y es que, según apuntaron varios agentes de la Guardia Civil, todo indica que son robos por encargo tras reactivarse en los últimos meses el mercado negro del oro por el alza en la cotización. Todas estos artículos son rápidamente fundidos para no dejar rastro de su procedencia.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
3 votos
Comentarios

Investigan si una banda de la zona está detrás de los robos en joyerías