«Me enfrenté a él, hice el amago de darle al botón de la alarma y salió huyendo»

«Me dio por ahí, pude quedarme sentada, caerme... Si llega a ser ahora no se si lo haría», relató la titular del negocio


Carballo / La Voz

El término desesperación se queda corto para relatar el estado de ánimo de María Victoria García Vilavedra. Podrían añadirse tranquilamente los de cabreo, malestar, impotencia... La propietaria de la joyería Victoria de Vimianzo volvió a ser escenario, este lunes, de una nueva visita de los amigos de lo ajeno.

En las tres veces anteriores -27 de febrero del 2015, el 18 de mayo de este año y el jueves día 17 de este mes- fueron tres individuos quienes, actuando en solitario y a cara descubierta, se hicieron pasar por clientes y, en un momento dado, arramplaron con varios muestrarios entre cadenas y esclavas de oro (por importe conjunto de más de 300.000 euros). Pero el de este lunes optó por otro modus operandi diferente.

«Serían las siete y media de la tarde. Yo estaba sola en la joyería y entró un individuo encapuchado. Llevaba en una mano un arma de fuego. No sé si real o simulada, y ya me soltó: ‘Dame todo o ouro que teñas’». Y añadió: «No me digas por qué, ni cómo, pero en ese momento me dije: ‘Ai sí?’ E hice el amago de darle al botón de la alarma y el encapuchado huyó a la carrera. Por suerte, no se llevó nada», relató la joyera vimiancesa.

La Policía Judicial acudió este mismo lunes por la tarde a tomar declaración, de nuevo, dos semanas después a la afectada, quien entregó a los agentes la grabación de la cámara para su análisis.

Una vez pasado el susto y ese acto de valentía de enfrentarse al delincuente, parece que María Victoria García se vino emocionalmente abajo. «Me voy al Chuac a A Coruña», señaló al mediodía de ayer tras pasar por el cuartel de la Guardia Civil de Carballo.

Con los nervios todavía un poco a flor de pie y con algo de angustia y frustración, relató cómo se encontraba: «Es lo de siempre. Entran, te roban, o lo intenta, y huyen. Lo hacen porque saben que nos les va a pasar a nada. Las leyes son como son y siempre pierden los mismos... Ellos nunca pierden». De hecho, de todas las joyas robadas, todavía no ha recuperado ni la primera. «Ni las recuperaré», dijo convencida. Si con tres robos en cuatro años se planteó echar el cierre, con este cuarto ya no sabe ni lo que va a hacer. «No lo sé, no lo tengo decidido... Tengo que pensar muy bien las cosas y tomar una decisión. Esto no puede seguir así». El problema, como señaló recientemente, es que María Victoria García tiene 60 años y le quedan siete para cobrar la ansiada jubilación tras 25 años detrás del mostrador.

Sobre quién pudo ser el autor de este último asalto, frustrado, la joyera no lo tiene nada claro. Sobre todo, si mantiene algún nexo con los tres ladrones que la visitaron con antelación. O si, sencillamente, se trata de uno de ellos. El de este lunes era de complexión delgada, más bien bajito, hablaba gallego y llevaba un pasamontañas que le cubría toda la cabeza. Pero además de no tener claro de quién se trató, a Victoria García tampoco parece importarle mucho. «Qué más da, no tengo ni idea, ¿de qué me sirvió reconocer a los otros que me robaron? De nada».

Ya en frío, María Victoria García Vilavedra reconoció que no sabe que le llevó a actuar así, enfrentándose al encapuchado: «Me dio por ahí, pude quedarme sentada, caerme... Pero me enfrenté a él , sin llega a ser ahora, no sé si lo haría». Desconoce si ese arranque vino motivado por el hartazgo de los robos sufridos, que no tenía nada que perder, si fue como consecuencia de la desesperación de ser siempre la diana de los delincuentes... Pero como relató ayer una allegada muy próxima, «esta vez tuvo suerte, mucha suerte y le salió bien, pero le volverán a robar y la próxima vez... Y a lo mejor no tiene la misma suerte», comentó en tono de preocupación.

Tercer robo en la joyería Victoria de Vimianzo en cinco meses: ahora un encapuchado empuñando un arma

Toni Longueira

La propietaria se enfrentó al delincuente, que huyó sin llevarse botín alguno. El asalto se produjo sobre las 19.30 horas de este lunes

La joyería Victoria de Vimianzo fue, de nuevo, objetivo de los delincuentes. Tras los asaltos perpetrados el 27 de febrero del 2015, el 18 de mayo del 2019 y el jueves, día 17, de este mes, el lunes volvió a ser asaltada. En esta ocasión fue un encapuchado que portaba en una de sus manos un arma de fuego -se investiga si era real o simulada-.

Sucedió sobre las siete y media de la tarde y en el local, situado en la céntrica rúa da Torre 51, esquina avenida Fisterra, se encontraba como suele ser habitual su propietaria, María Victoria García Vilavedra. El individuo entró y exigió «todo el oro» que hubiera en el establecimiento, según relató la dueña.

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