Beatriz y Carlos dejan su impronta con desbordamientos en los ríos de la zona

El cauce del Vimianzo se salió metro y medio y anegó varias calles del casco urbano

Carballeira de Baio
Carballeira de Baio

Carballo / La Voz

Las borrascas Beatriz y Carlos dejaron su sello en la Costa da Morte esta semana. Y vaya si lo hicieron. Para empezar, cauces completamente desbordados: el Río Grande a su paso por Vimianzo, Torelo (Salto), Os Batáns do Mosquetín, Baio... La estampa ayer de la Carballeira baiesa era sencillamente espectacular. También la del Anllóns en A Garga, Ponteceso, o el paraje de Verdes, Coristanco.

El río de Vimianzo se salió metro y medio de su cauce en el paseo fluvial del casco urbano, según confirmó ayer el alcalde, Manuel Antelo, anegando calles enteras «aínda que, por sorte, non houbo que lamentar danos en locais e baixos próximos», señaló.

En Corme, el fuerte viento hundió una embarcación de pesca deportiva de unos cinco metros de eslora, propiedad de un vecino de Carballo, que estaba atracada en el puerto. Además, las fuertes rachas causaron daños en tres brazos de atraque de uno de los pantalanes. Los equipos de emergencias retiraron algunos árboles caídos a las carreteras, como el que se precipitó en el acceso a la capilla de San Sadurniño, en la parroquia carballesa de Rus.

Más daños

La comarca de Fisterra, donde a principios de semana sí se registraron incidentes reseñables, como las lanchas que rompieron amarras en Corcubión o la inundación de la oficina de turismo de O Ézaro, ha visto pasar el temporal con más tranquilidad estos últimos días. En Fisterra se descolgó un tramo de cableado del alumbrado público en Vilar y en Denle debido a la caída de un árbol sobre el tendido. Y en el puente de madera del paseo de Sardiñeiro el agua horadó el terreno creando un pequeño hueco que el lunes procederán a tapar, según explicó el concejal de Seguridade, Xan Carlos Sar, que también dio cuenta de la caída de alguna farola herrumbrosa que ya estaba fuera de servicio.

En Muxía, más allá de los charcos que se formaron en el casco urbano y de los contenedores sin anclajes que salieron despedidos, no hubo que lamentar daños importantes.

En Dumbría, donde preocupaba especialmente la situación de Olveira, no llegaron a mayores los incidentes. «Foi moito peor o martes, que se nos inundou a oficina de turismo de O Ézaro e había polo menos 10 centímetros de auga dentro», explicó el edil y responsable de Protección Civil, Raúl González, quien destaca que en la capital municipal nunca había visto una situación similar. «Tivemos que abrir as reixas todas porque a auga dábamos polo medio da perna. Foi incrible», recuerda González, quien denuncia una situación esperpéntica que incluso pudo entrañar peligro. «En Olveiroa puxemos catro conos e roubáronnos tres e en Vilar tamén fomos dar un volta para mirar e non estaban», relata el concejal, quien sabe seguro que no fue acción del viento ni del agua «porque estaban cravados ao chan con puntas». De ahí que censura estas actitudes, ya no por el daño patrimonial sino porque contaban con que esas zonas quedaron señalizadas y realmente luego no lo estaban.

Torelo, Vimianzo
Torelo, Vimianzo

El viernes fue el día más lluvioso en lo que va de año

La lluvia fue la gran protagonista, sobre todo a partir del martes. Pero fue este viernes cuando las precipitaciones alcanzaron los valores máximos, hasta tal punto que en cuatro de las seis estaciones de medición se registraron topes anuales. En O Couto de Muíño (Zas) se contabilizaron 137 litros por metro cuadrado en 24 horas, destrozando el dato del 4 de marzo de 63,8. El martes hubo 111,9. También hubo récord en A Gándara (Vimianzo), con 84,7 litros por metro cuadrado. El martes fueron 68,8, superando el del 1 de marzo de 56,6 litros por metro cuadrado. El tercer punto de medición con mayores registros fue Río do Sol de Coristanco, con 72,5 litros este viernes y 62,2 este martes. En Camariñas también hubo valores máximos: 41,9 el martes y 34,1 el viernes, superando los 37,6 del 10 de marzo.

En las otras dos estaciones se rozó el máximo. En Rus fueron 70,4 litros, frente a los 89 del 16 de febrero. Y en Malpica se quedaron a un par de litros de los 42,2 del 9 de junio.

El alcalde de Vimianzo, Manuel Antelo anunció que mantendrá la vigilancia hasta mañana en el río de Vimianzo, en las calles Vilar, Álvaro Cunqueiro y de Braña do Cura a A Toxa. También en los viales que unen Olveiroa con Baíñas y el que lleva al lugar de Santa Comba (Baíñas).

Las fervenzas recobran vida por arte de lluvia

Si el riesgo de inundaciones y daños materiales supone la cruz de las intensas precipitaciones registradas en esta última semana, la cara lo representan las fervenzas. La de O Ézaro se ha convertido estos días en un espectáculo para los turistas y curiosos que acuden a la Costa da Morte a disfrutar de unas jornadas de ocio y descanso. El salto del Xallas se ha consolidado una vez más como uno de los iconos de la zona gracias a las borrascas Beatriz y Carlos.

Otras cascadas de la comarca como las carballesas, de Entrecruces o Rus, han vuelto a recobrar vida después de varios meses de letargo debido a la prolongada sequía.

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