Gisele trae aún más lluvia que Félix

Otro nuevo temporal atlántico castigará la Costa da Morte a partir de mañana

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cee / la voz

La Costa da Morte todavía no se ha desperezado después del temporal Félix, que dejó daños de escasa entidad, pero muy numerosos, y ya tiene a las puertas otro frente atlántico de características muy parecidas. Gisele, que se empezará a notar a partir de mañana por la mañana promete aún más viento y lluvia. Pese a que se prevé la activación de la alerta amarilla en 31 provincias españolas, el oeste coruñés -y por tanto la comarca- figuran entre las zonas más señaladas.

Se trata de una borrasca profunda asociada a un frente frío del que las previsiones hablan, concretamente para esta zona, de vientos de más de 100 kilómetros por hora (el máximo de Félix fueron 153 en la estación de A Gándara de Vimianzo), más de 40 litros de lluvia por metro cuadrado en 12 horas y mar de entre fuerza ocho y nueve, con olas combinadas de entre cinco y seis metros de altura, frente a los más de ocho, como medida significativa, que registró la boya de Vilán el domingo.

La lluvia acumulada durante estos días se está dejando sentir de manera especial en el nivel de los ríos o en el aspecto que presentan muchas pequeñas cascadas repartidas por la zona. En la noche del sábado al domingo, sobre todo, se produjeron algunos desbordamientos en las zonas habituales, como Torelo (Vimianzo), aunque, en general, pese a llegar a los límites de la capacidad del cauce, la gran mayoría no se salieron de él de manera significativa. Evidentemente, una parte importante de esa agua, en el caso del Xallas va a parar a los embalses, que mantienen niveles de ocupación altos aunque puedan resultar engañosos. Así, Fervenza está al 67,96 %, lo que supone un descenso del 7,77 respecto a la semana pasada, situación que obedece a que la finalidad fundamental del sistema de pantanos es la producción de energía hidroeléctrica y esas reservas se van trasladando río abajo para turbinarlas y producir.

Al margen de algunos troncos, que ayer se seguían retirando en distintos puntos de la zona, como en la fábrica de Ferroatlántica de Brens, donde la caída de un árbol derribó un pequeño tramo de muro de bloques de cemento, los signos más visibles del paso del temporal Félix permanecían en la costa, sobre todo a través de la acumulación de algas y basura en las playas. Unos materiales que, en el caso de Langosteira de Fisterra (información en la página 31), fueron toneladas de bivalvos que mucha gente se apresuró a recoger ayer por la tarde.

Trabajo a destajo para los científicos de la Cemma

La unidad móvil de la Coordinadora para o Estudo dos Mamíferos Mariños (Cemma) pasó buena parte de la jornada de ayer en la Costa da Morte, donde recogió muestras de animales varados desde la playa de San Francisco, en Muros, hasta Touriñán Muxía.

En total los científicos de la entidad respondieron a ocho avisos, en su gran mayoría correspondientes con delfines comunes, Delphinus delfis: uno en Muros, dos en Touriñán, entre ellos una hembra preñada y el resto en Langosteira (Fisterra), Corcubión y Estorde (Cee). Además, en Corcubión recogieron un arroaz boto, Grampus griseus, ya en muy mal estado, y en Touriñán, un calderón, Globicephala melas, que lleva allí ya un par de semanas. También sabe de la existencia de otro delfín común junto a la cetárea de Corme y, de lo que aún no habían recibido avisos es del de A Ermida, también en Ponteceso, y el de Niñóns, el delfín rayado, Stenella coeruleoalba, de la imagen superior. Varios de los animales tenían signos de haber sido capturados.

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Tiran los ladrillos de la iglesia de Baio

Aunque las obras de verdad están previstas para primavera, ayer los operarios tiraron parte del revestimiento de ladrillo del campanario de la iglesia nueva de Baio, debido al incremento de los desprendimientos que incluso obligaron a trasladar la misa del domingo al templo antiguo.

 

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