«Un novelista ha de tener capacidad de observación, ve detalles que otros no ven»

Patricia Blanco
Patricia blanco CARBALLO / LA VOZ

PONTECESO

BASILIO BELLO

GENTES DEL FINIS TERRAE | El escritor José Antonio Pet Posse ha pasado quince días en su Ponteceso natal: «Cargo las pilas para muchos meses»

28 jul 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

A la infancia que siempre es patria vuelve cada año José Antonio Pet Posse (Tella, Ponteceso, 1941). Decía años atrás que uno todo lo aprende siendo niño y que, casi todo lo que viene después, es como un eco de aquella memoria inicial. Ya son 62 los años que lleva afincado en Cataluña, a donde ha regresado en las últimas horas después de pasar quince días en su tierra natal: «Me he encontrado una Galicia exuberante. Mi impresión es que ahí la gente tiene una media de calidad de vida extraordinaria». Escritor, finalista del premio Planeta en 1982 con su obra Portoceo, una novela que levantó «muchas ronchas», como ayer decía, cree que, realmente, ha nacido «para contar historias». Las contó en sus 13 libros publicados, cuatro de ellos en gallego. Lo hizo en Taberna de Bergantiños, «dicen que mi mejor obra», o en La tahona de Froilán, que ha vuelto a releer este verano, «y me ha impresionado favorablemente».

Jubilado en su día de la Tabacalera, Pet retrató en sus líneas tiempos convulsos de posguerra y transición, sin medias tintas. Y sigue escribiendo. Los relatos Gente de antaño y hogaño son su última publicación, pero fruto de los últimos cinco o seis años tiene una colección de 95 artículos escritos para dos revistas catalanas. Tantea la confección de un libro con todos ellos, avanza. Por supuesto, en algunos toca Galicia: «Aquí [en Cataluña] saben que presumo de ser gallego. Para mí es una vocación y un signo de identidad». Por eso, en gran medida, siempre vuelve. En estos últimos 15 días ha aprovechado para estar con la familia (dice que ha notado en Galicia un temor y una cautela mucho mayor con respecto al covid-19) y también para recorrer la comarca, como le gusta hacer. «Ir una o dos veces al año, desplazarme a Malpica, a Corme, a Laxe o Muxía... estar ahí dos o tres semanas... con eso es suficiente para regresar a Cataluña con las pilas cargadas para muchos meses». Nunca se ha planteado regresar definitivamente, para quedarse, a su Tella natal, porque aunque la tierra tira, la familia, «que es algo todavía más vivo», tira más. Sus cuatro hijos y, claro, también sus nietos.

Pet Posse, en Ponteceso
Pet Posse, en Ponteceso BASILIO BELLO

En esta ocasión, se lleva en la memoria el recuerdo especial de un viaje a Carnota, yendo hacia Muros, por esa carretera paralela al mar que a tantos viajeros conquista. Asegura, además, que ha notado un cambio en la restauración de la Costa da Morte: lo casero, que está muy bien, convive de un tiempo a esta parte con las «exquisiteces». En su periplo por la comarca, detalla, también se ha encontrado muchos catalanes.