CARBALLO / LA VOZ

La inauguración del nuevo O Pinguel, celebrada en la mañana de este sábado tras meses de intensas obras de reforma, fue un éxito total. Acudieron más de seiscientas personas, mucho más público del esperado. Dos ingredientes fueron la clave del abarrote. Por una parte, la asistencia de los veteranos del Deportivo para disputar un partido contra las viejas glorias del Ponteceso SD, principal usuario de las instalaciones del Concello de Ponteceso. Del otro lado, el hecho de que fuera un acto solidario en beneficio de la junta local de Cabana de la Asociación Española Contra el Cáncer despertó el interés de muchos vecinos. El resultado, 3-6, para los visitantes, fue lo de menos. En O Pinguel se vivió un ambiente bárbaro, de esos que quedan grabados para la historia.

Desde las once de la mañana, la recta, de unos 500 metros, y los aparcamientos del campo municipal, se quedaron pequeños para acoger la respuesta multitudinaria de la gente. De hecho, se formaron grandes colas para comprar las entradas.

A punto de cumplirse las doce, comenzó el espectáculo. Los dos equipos saltaron al césped de la mano de la base del Ponteceso y con la Banda de Gaitas Inllar, de O Couto, de fondo. Inmediatamente, la joven pontecesana Clara Amado interpretó el himno de Galicia, con el acompañamiento a piano de una parte del grupo My Way, de Neaño. Todos estos artistas colaboraron de forma altruista con este evento, al igual que los árbitros, que donaron a la lucha contra el cáncer lo que iban a cobrar.

Arrancó el partido solidario entre un plantel formado por pontecesáns de pura cepa y otro por jugadores que en su día destacaron con el Dépor. El primero fue una mezcla de viejas glorias como Isidro, Alfonso o Eusebio, con jugadores que actualmente defienden la camiseta del conjunto sénior del Ponteceso, como es el caso de Alberto, Nando o Mendieta. El equipo blanquiazul tenía en sus filas a integrantes del Superdépor y otras joyas como Nando, Donato, Dani Mallo, Changui, Deus o Viqueira. El pontecesán Ramiro Amarelle, con pasado en el club herculino, jugó una parte con cada cuadro.

Se notaba el paso de los años por ambos lados, si bien es cierto que en el caso de los visitantes se pudo comprobar que todavía conservaban la calidad y, sobre todo, la competitividad.

Césped de última generación

Entre los espectadores, se encontraban muchos jugadores del Ponteceso, que todavía estrenarán las instalaciones la próxima semana, en los entrenamientos. Pero lo cierto es que ya pudieron comprobar la mejoría experimentada en el juego gracias al césped de última generación. Y es que se trata del primero instalado en España con la certificación más alta de la Fifa (Federación Internacional de Asociaciones de Fútbol), la Fifa Quality Pro, que garantiza la más elevada calidad tanto en el césped artificial como del propio sistema constructivo. Además, es respetuoso con el medioambiente.

Y es que el Concello, organizador de esta cita junto con los Veteranos del Ponteceso, el propio club pontecesán y la junta local de Cabana Contra el Cáncer, invirtió cerca de medio millón de euros en esta reforma que incluyó, además, el levantamiento del campo en unos 50 centímetros, el drenaje, el perímetro, arreglos en las gradas y en los vestuarios, y nuevo material deportivo.

Dos colores, verde y rosa

O Pinguel se vistió de verde con pañuelos conmemorativos con el lema de «Non importa o amodo que vaias, o importante é que non te rendas», en referencia a la lucha mundial contra el cáncer, pero, a la vez, de rosa, con lazos dibujados en las camisetas que portaron los futbolistas locales, tanto de la base como de las viejas glorias, en la pelea frente al cáncer de mama.

Fue un acto en el que destacó la tremenda organización, con la previa presentación de las elásticas en el estadio de Riazor, y el gran despliegue de la recién creada agrupación de Protección Civil Ponteceso. A mayores, se sortearon este sábado varias camisetas de la entidad herculina firmadas por los veteranos.

En lo referente al propio juego, se marcharon al descanso 0-1. La fiesta de los goles se produjo tras la reanudación. El Dépor envió al fondo de las mallas todas las ocasiones de las que dispuso (la última, de penalti), mientras que el Ponteceso, a mayores de los goles de Víctor, Salva (de penalti), y Marcos, tuvo alguna más de Nando o Mendieta, que se toparon con los palos. Mato y Donato ejercieron de técnicos.

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CON ÁLBUM | Marea verde solidaria en O Pinguel con los veteranos del Deportivo