El momento de la revancha


En los cambios de gobierno lo educado y democráticamente correcto es informar al sucesor de la situación real del Concello, pero también olvidar los fallos que aquel haya podido cometer, siempre que no sean cuestiones claramente delictivas. Echar la vista atrás para afear la conducta de un alcalde caído solo puede ser considerado una revancha. El regidor de Ponteceso, Lois García Carballido, le sacó los trapos sucios a José Luis Fondo y tanto han ido y venido con cifras que resulta difícil establecer exactamente cuál es la situación financiera del Ayuntamiento y hasta qué punto ha llegado la recuperación debida a la nueva gestión. Si tuviera que poner la mano en el fuego preferiría cortármela que exponerla a las llamas, tan segura estoy de que en cualquier caso me quemaría.

Los agentes de policía cuando Fondo Aguiar era alcalde denunciaron al que sería su sucesor por tener enganchada la luz al suministro general, cosa de la empresa constructora, y los responsables del PXOM no se apiadaron de García Carballido y su solar junto a la casa consistorial y su terreno resultó perjudicado.

Las jugarretas no están a la orden del día, pero sí se dan y con más frecuencia de lo que pensamos.

En Coristanco, los dos años de mandato de Amancio Lavandeira están siendo examinados con lupa, sobre todo, porque buena parte de las adjudicaciones de obras y trabajos eran de escaso valor, por lo que se concedieron directamente.

Lo que prima ahora es buscar en el árbol genealógico del exalcalde coristanqués si hay entre su parentela empresas que hayan trabajado más que otras para el Concello.

No es un asunto nuevo en Coristanco, donde la primera medida del nuevo gobierno es pagar a las compañías que llevan dos años esperando, a pesar de que los que están ahora en el gobierno aseguren que Terra Galega no hizo nada y que tanto el pueblo como las parroquias estaban hechos unos zorros.

Nunca sabremos exactamente cómo son las cosas, cuánto dinero se ha gastado o se ha dejado de gastar y cuánto era realmente necesario, ni siquiera cuánto hay ahora. Las matemáticas son una ciencia exacta, pero no cuando se trata de cuentas municipales.

Se dice por ahí que van a ir a la Fiscalía con los documentos, como fueron en Ponteceso, aunque en este caso era precisamente para no pagar a un constructor y no por todo lo contrario.

Sin poner la mano en el fuego por nadie, las revanchas no deberían ser admisibles, pero tampoco faltar a la responsabilidad de explicar la situación, aceptar deportivamente la derrota, pero eso es harina de otro costal.

Por Cristina Viu CIUDADANA

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