Muxía, un tesoro acorralado por el mar

antón lestón ana garcía TEXTO / FOTOS

MUXÍA

ANA GARCÍA

Especial de Turismo | Desde paisajes extraordinarios por su virgen naturaleza hasta algunos de los edificios más simbólicos de toda la Costa da Morte

19 jun 2024 . Actualizado a las 19:53 h.

Muxía es uno de los lugares de la Costa da Morte en donde más ha impactado la creciente demanda turística de los últimos años. Se trata de un Concello único por muchos motivos. El más reseñable a la vista, el plano urbanístico de su capital municipal, en una estrecha península a la que el mar azota con bravura por ambos costados, como avisando al navegante de que allí se guarda un tesoro. En los más de 120 kilómetros cuadrados que tiene la localidad, la oferta de playas es inmensa, hasta un centenar. Las hay de aguas cristalinas y tranquilas, como O Lago, y las hay vírgenes, como Area Maior o Nemiña, meca del surf de la comarca. Para el que quiera alejarse de la arena, entre los árboles se esconde el paraíso de las Caldeiras do Castro.

La propia ubicación muxiá en el mapa es especial también por otro detalle, pues durante algunos meses es en un rincón de este municipio, en el Cabo Touriñán, desde donde se puede ver el último rayo de sol de la Europa continental. Otra panorámica para no perderse es la que se visualiza desde el Monte de O Facho.

Pero Muxía es mucho más que paisaje. Goza de una leyenda casi incomparable, que le permite ser uno de los finales del Camiño de Santiago. El Santuario da Barca o el de San Xián de Moraime, las historias vivas aún en sus piedras o la tradición de oficios centenarios como el de los percebeiros o el que se exhibe en los secaderos de congrio. Un tesoro que se sigue descubriendo cada año y que goza ya de numerosos premios de calidad para el visitante, por donde pasa también el Camiño dos Faros.

Naturaleza. Paraísos naturales como las Caldeiras do Castro, con diversas cascadas. Alternativa por la que muchos optan antes que irse a la playa.

Playas. Diez arenales para todos los gustos: A Cruz, Area Maior, A Arliña, Espiñeirido, Leis, Lourido, Moreira, Nemiña, O Coído y O Lago.

Deporte. Desde un campo de fútbol único hasta numerosas rutas, como el Camiño dos Faros. Un lugar especial también para la vela o el kayak.

Patrimonio. Hasta las piedras guardan secretos, que se lo digan a la de Abalar, en A Barca. Las iglesias o los molinos del Río Negro, otros tesoros arquitectónicos.

Calidad. Condecorado este año como el municipio más acogedor de España y el mejor valorado por los turistas en los Premios Traveller Review Awards de Booking.

el secreto

Opacado en ocasiones por A Barca, el santuario de San Xián de Moraime es la joya de la arquitectura y la historia de la Costa da Morte. Un templo románico del siglo XII en el que escondieron a Alfonso VII.

PARA NO PERDERSE...

Muxía es, además, un lugar muy vivo. Así lo reflejan sus fiestas. La más importante, por supuesto, la Romería Virxe da Barca, en septiembre. Pero hay mucho más. En agosto, el mercado de las Rutas do Mar engrandece la tradición marinera del núcleo municipal y en julio, el Carmen de Moraime recrea la romería más tradicional, con comidas familiares en el campo. Hay también una amplia oferta deportiva y de rutas.

la leyenda

Mientras su padre luchaba contra los árabes, Frolinda se enamoró de Buserán, un trovador que acudió a su castillo. De vuelta el progenitor, comenzaron los problemas. Finalmente, el trovador fue despeñado en una zona de la costa de Muxía que hoy lleva su nombre (Furna da Buserana). Al enterarse la joven de lo ocurrido, decidió abandonar el castillo. Un día, una ola en forma de Buserán la arrastró para siempre a junto de su amado. Fue en un emplazamiento cercano al Cabo Touriñán.