Las grandes obras en Muxía llegarán justo a tiempo para las elecciones

Muchos proyectos están en marcha, pero la tramitación es más larga de lo esperado

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Carballo / La voz

Si algo ha caracterizado este mandato en Muxía ha sido la solvencia económica, no solo por la inyección de dinero que ha supuesto la instalación del parque eólico sino también el remanente, de 1,3 millones de euros, y la ausencia de deuda. Esta buena situación financiera ha hecho que ahora se pudieran realizar actuaciones que llevaban mucho tiempo pendientes por falta de dinero, sobre todo por lo que se refiere a carreteras, pero la tramitación es larga y los mismos proyectos que se iban a realizar hace un año están a punto de empezar, por lo que llegarán justo a tiempo para las elecciones. Ese acierto no se puede achacar al gobierno local porque la mayor parte de las actuaciones dependen también de otras Administraciones. El alcalde agradece el esfuerzo realizado por la Diputación en la vía a Lourido, que acaba de empezar, se mantiene templado en cuanto al permiso de la Autoridade Portuaria para la calzada de Touriñán y arremete sin piedad contra la Xunta en toda su extensión, desde la ley de incendios hasta la de bienestar animal pasando por Medio Ambiente o Política Social, aunque son Portos y Augas los dos entes con los que más ha chocado el regidor.

Uno de los grandes aciertos no solo ha sido acometer la obra de campo de fútbol sino poner en marcha las escuelas deportivas de balompié y ajedrez. Las actividades culturales se han multiplicado y más que lo harán a lo largo del verano.

El parque eólico comenzará a funcionar a lo largo de este año, según el alcalde, y dará más beneficios, y permitirá mejorar más carreteras, además la empresa comenzará en unos días a reparar todas las pistas que resultaron dañadas por el trasiego de camiones.

Lo que sigue siendo un problema es la pérdida de población y el hecho de que cada vez sea más envejecida, lo que hace aumentar notablemente el gasto en servicios sociales. En este sentido poco se puede hacer y la política del Concello de contratar a desempleados durante unos meses no soluciona la falta de oportunidades.

«Van saíndo as infraestruturas comprometidas»

Félix Porto calcula que cuando termine el mandato tendrá renovadas buena parte de las vías principales del municipio, son las grandes «infraestructuras comprometidas» que están en tramitación o en ejecución. Para la carretera de Touriñán hay un compromiso con la Autoridade Portuaria de que el proyecto se pondrá en marcha antes de que termine el año. El que sí ha comenzado es la ampliación del acceso a Lourido, donde se construye el Parador. La idea es que la obra civil esté terminada este mismo año. «Outra cousa é o mobiliario, pero a obra agora avanza a todo ritmo, que xa podía ter ido así moito antes», dijo Félix Porto.

La batalla con Portos de Galicia es otro de los clásicos de la política muxiana. Porto Serantes aseguró que el ente dependiente de la Consellería do Mar rompió el convenio y que hubo que contratar a Aspadex la limpieza y reparación del mobiliario urbano. «Nos parece indigno que cobre por todo e que non repoña as cousas dañadas e dea esa imaxe tan mala. Agora un xuíz terá que decidir se teñen que devolver os cartos», dijo el alcalde.

Uno de los grandes problemas de Muxía, según el regidor, es la baja densidad de población de Muxía, que tiene 121 kilómetros cuadrados y apenas 5.000 vecinos, lo que hace que los servicios sean más caros. «Somos cidadáns de terceira», señaló Félix Porto al referirse a las prestaciones que perciben los habitantes de la zona rural frente a las que tienen acceso los que residen en las ciudades.

Félix Porto criticó a la Xunta en su conjunto, a la que calificó de «Administración represora» y en especial a Augas de Galicia, que es la vía presuntamente utilizada para ejercer esa presión. «Non axudou a ningún concello de Soneira e Fisterra a subsanar problemas de saneamento, pero recibimos multas. Con eses cartos axudan a facer investimentos noutos lados, polo que nós estamos a pagar depuradoras que non as temos». Calificó a la Xunta de recaudadora, también en el canon del agua».

«En política laboral todo o que se fai é coller xente por un mes e ir recordarllo nas eleccións»

La portavoz del PP de Muxía considera que este mandato ha sido el del márketing. Señala que el alcalde «sábese vender moi ben», pero que en realidad pocas cosas se han hecho. Crítica las medidas en servicios sociales, por considerar que son mínimas y el material laboral. En este sentido señala que «todo o que se fai é coller xente por un mes e ir recordallo nas eleccións», explica.

Como el portavoz del BNG, la edila considera que este «podería ter sido un gran mandato», pero que no lo está siendo. «Sempre falaban de cando chegaran os cartos dos eólicos e os cartos dos eólicos chegaron. Foi unha cantidade que nunca volveremos a ter e que eran para gastar no que quixeramos», explica.

Según la concejala, «había moitos proxectos, moitas cousas por facer, pero faltan 11 meses para as eleccións e non vexo nada».

Lo único que le concede al alcalde es la reforma del campo de fútbol, pero hasta en eso tiene alguna crítica que hacer. «Dixeron que ía ser medio millón de euros e que por iso non se podía asumir, pero foron pouco máis de 200.000 euros, que se podían obter nun plan provincial».

También echa en cara al alcalde que dejara abandonado el puerto alegando que era responsabilidad de Portos de Galicia y que finalmente decidiera reparar las farolas, «que foi o que o PP denunciou». Considera Sandra Vilela que el alcalde en este y en otras cuestiones «tira balóns fóra, sempre é responsabilidade doutros o que sae mal ou non se pode facer»

«O mandato foi unha oportunidade perdida»

Para el portavoz del BNG los ingresos del parque eólico tendría que haber dado para más. «Foi unha oportunidade para investir en futuro», asegura. Cree que era el momento de gastar en saneamiento de núcleos rurales y protección del patrimonio natural. Cree que habría que cuidar del «espazo dunar de Lourido antes de que se remate o Parador». Critica que la carretera de acceso sea tan ancha.

Lo positivo

Quedan 11 meses para terminar el mandato y da la sensación de que las obras se están acumulando en el último tramo. Comenzó la ampliación de la vía de Lourido y va a buen ritmo la construcción del Parador. En materia de vías van bien los trámites para la mejora de la carretera de Touriñán, que es uno de los grandes proyectos, y de la de Merexo, pero en este caso habrá que esperar un informe. También se han efectuado o se están realizando arreglos de vías como la de Lourido a Vilariño o la que lleva a la playa de Lago, una de las más populares de Muxía, junto con la de Leis, hasta donde se realizarán arreglos en la calzada.

A nivel turístico, Muxía se está convirtiendo en un gran polo de interés, lo que ha multiplicado los alojamientos que además puede incrementarse con la iniciativa de la vía mariana, que puede convertir el santuario en el punto final de otra ruta de peregrinación. En este sentido, el mantenimiento del paseo es fundamental. Además, la recuperación de las pinturas de Moraime ha sido un hito.

Asimismo se han hecho mejoras en el abastecimiento de agua a las zonas rurales. La sequía fue muy dura en Muxía, pero sigue estando previsto el proyecto para una traída desde Vimianzo.

El parque eólico ha sido fundamental para poder acometer grandes proyectos como el campo de fútbol, que ahora es uno de los mejores de la zona. Además, se han formado dos escuelas deportivas. La de ajedrez es única en la Costa da Morte.

Lo negativo

Unas veces por trámites y otras por otro tipo de dificultades, lo cierto es que algunas de las obras más emblemáticas del programa electoral socialista de Muxía todavía están pendientes. Es el caso de los entornos del santuario de A Barca y de Moraime, pero también necesidades imperiosas como la escuela infantil. La Galiña Azul está ahora en un antiguo punto de atención a la infancia que no reúne las condiciones adecuadas. Los padres se han quejado y el alcalde señala a la Xunta como responsable. Asegura que han hecho lo que se les ha pedido y está a la espera de una respuesta. En todo caso, «loitaremos por tela», dijo el regidor.

El Parador, aunque ahora lleve buen ritmo, es otra obra que tampoco podrá ser inaugurada en este mandato, aunque ya tenía que estar listo hace tiempo. En la instalación están puestas muchas esperanzas, sobre todo de empleo, otro de los asuntos en los que Muxía es deficitaria. Las oportunidades en esta materia son muy escasas y casi se limitan al sector primario, donde hay mucha profesionalización en pesca y ganadería, o al de los servicios.

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