Los bajos precios del marisco local obligan a gestionar mejor las ventas

Percebes de Muxía llegan en la rula de Portonovo a los 70 euros el kilo


Carballo / La Voz

Los bajos precios del marisco local están provocando que los profesionales del sector busquen salidas más o menos imaginativas a sus productos. Al margen del consabido control de la oferta, que consiste en cerrar los bancos cuando las cotizaciones bajan demasiado, algunos mariscadores han optado por elevar la calidad con una selección más cuidadosa o buscando mercados más atractivos.

Es el caso del muxián Bernabé Toba, que ha conseguido colocar sus percebes en la lonja de Portonovo, donde antes de los suyos solo hubo estos crustáceos en una ocasión, en el 2007, y fue una anécdota, puesto que solo se comercializaron 8 kilos a 2,5 euros.

La rula de Portonovo tiene importantes ventajas. Los percebes de Muxía apenas tienen competencia en esa zona y la instalación se encuentra en un área turística a la que acuden personas de alto nivel adquisitivo. Hasta el momento, los crustáceos han llegado hasta los 70 euros, un precio bastante bueno.

También en Camariñas hubo que tomar medidas ante el desplome de las cotizaciones. Se han cerrado los bancos de almeja y se han reducido los cupos de berberecho.

El principal motivo de esta situación, según explican los responsables de las cofradías y asociaciones, es la falta de compradores. En muy pocas rulas locales hay ya competencia, por lo que los precios son los que marcan los comercializadores que quedan.

Las ventas cada vez son menos. La mayor parte del pescado y el marisco que capturan los barcos de la zona va a parar a la lonja de A Coruña, lo que está empobreciendo las cofradías. Incluso las que tienen buenas ventas se encuentran con dificultades para realizar pagos.

Muy llamativo es el caso de Malpica, cuyos trabajadores llevan meses sin poder cobrar, en parte por la deuda con Portos y, en parte, porque apenas hay descargas. De hecho, en lo que va de año solo se han descargado 62 kilos de sardina, según los datos de la Consellería do Mar. Los ingresos fueron de 40,36 euros.

Quejas en O Grove por la competencia de los muxiáns

La cofradía de O Grove ha llegado a poner una denuncia ante Sanidade para intentar evitar que el percebe de Muxía se venda en Portonovo. Hasta hace solo unas semanas, Bueu era la principal competencia en la provincia de Pontevedra, pero ahora se teme que el producto procedente de la provincia coruñesa baje las cotizaciones. De hecho, las protestas del pósito pontevedrés han llegado a Muxía, pero las transacciones se están llevando a cabo legalmente.

La preocupación de los grovenses es comprensible porque en lo que va de año han vendido 4.220 kilos de percebe, la mitad que en toda la Costa da Morte, pero con un precio medio de 34 euros, casi el doble que en esta zona. La mayor cotización en este período fue de casi 103 euros, frente a los 70 de la comarca.

El proyecto de una lonja comarcal podría paliar la pérdida de peso de la Costa da Morte

Hasta hace 10 o 12 años las lonjas de la Costa da Morte tenían un gran peso específico en el conjunto de la flota de bajura de Galicia. De hecho, la comarca llegó a ser una de las más representativas del sector, porque tuvo las presidencias provincial, gallegas y estatal de las respectivas federaciones de cofradías.

Las lonjas han ido perdiendo peso específico en las economías locales, algo que se veía venir desde hacía muchos años. Hace ya 30 que Evaristo Lareo, responsable de los pósitos coruñeses, solicito a Amancio Landín, que entonces era conselleiro de Pesca, la creación de una rula comarcal. La idea gustó a su sucesor, Enrique López Veiga, que volvió a plantear el asunto en el 2001. El tema ha sido recurrente a lo largo de los años, pero ni la Administración ni el sector han sido capaces de ponerse de acuerdo, a pesar de que en el 2010 el Consello de Contas de Galicia veía en la lonja comarcal la solución a la caída de las ventas. Lo intentaron Neria y el GAC, pero la mayor parte de las cofradías arrastran problemas de mala gestión, en gran parte porque los responsables no están cualificados para hacerse cargo de una organización muy complicada, que requiere conocimientos y liderazgo y que mueve mucho dinero.

De hecho, la lonja comarcal sería una empresa bastante importante, con entre 15 y 16 millones de euros anuales de facturación.

En Malpica casi han perdido el sector del cerco, que no ha descargado sardina en la rula local, pero mantienen el mercado del percebe, con cinco toneladas vendidas en lo que va de año y unos ingresos de 90.303 euros desde enero.

«Escollemos o berberecho a man, de un en un»

Hace poco más de una semana, el precio del berberecho en Camariñas caía hasta los 3,10 euros el kilo, una cotización extraordinariamente baja, hasta el punto de que las mariscadoras decidieron cerrar la zona y tomar una serie de medidas para intentar elevar los precios.

Una de ellas fue reducir el cupo, que estaba en los quince kilos de berberecho por persona y día, a los diez que tienen actualmente. Además, han tenido que dejar de ir a la almeja japónica porque la cotización también es baja. Sin embargo, la principal actuación ha sido una selección mucho más cuidada para conseguir elevar los precios hasta los 6 o 7 euros el kilo actuales.

Seguir leyendo

En el desierto

Proponer una lonja comarcal es como predicar en el desierto. Todo el mundo tiene claro que sería la solución a muchos problemas, pero nadie se atreve a ponerle el cascabel al gato. El sector va a menos, diluyéndose en su propia falta de unión, pero los armadores no parecen ser más pobres. Parece que han soltado al minino y los ratones solo buscan su propia salvación. En el desierto se desdibujan las fronteras, ojalá también aquí.

Seguir leyendo

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
2 votos
Comentarios

Los bajos precios del marisco local obligan a gestionar mejor las ventas