Aquí sí que te darán bien la brasa

MALPICA DE BERGANTIÑOS

ana garcia

Caliente, caliente. Pon toda la carne en el asador, siéntate y disfruta. Saltarán chispas solo de pensar en lo que te vas a comer. Te presentamos algunos de los locales gallegos en los que las ascuas son las protagonistas

31 jul 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Hay pocas cosas que apetezcan más en verano que una buena parrilla. Sobre todo, si la temporada está fresquita como esta. Por eso, nos vamos de ruta por algunos de los establecimientos que echan leña al fuego. Se te caerán las lágrimas solo de ver lo que puedes comer. Pon toda la carne en el asador y acompáñanos por esta ruta en la que saltan chispas.

Material es una palabra que usan en Malpica para definir algo que es muy bueno. Una especie de sinónimo de... «¡brutal!». Y así se llama este restaurante que se acaba de estrenar en pleno centro de este puerto pesquero de la Costa da Morte. Material hace honor a su nombre: Material es ¡material! Por su decoración minimalista, pero llena de detalles naturales inspirados en la decoradora neoyorquina Athena Calderone y piezas de barro de Buño y, sobre todo, por su carta. Aquí casi todo se hace a la parrilla, hasta los postres: sus higos a la brasa con crema de membrillo y rulo de cabra son una sorpresa. Andrea y Tono son los responsables de un restaurante en el que las carnes y pescados se cocinan en una parrilla Charcoa, «o Ferrari das grellas» que le hicieron a medida en Chantada. «Somos uns namorados de Portugal. De como tratan a picaña ou o peixe á grella. Pensamos que en Malpica non había algo así», explica Tono, que también lleva con Andrea el Area Chillout, en el paseo marítimo. En este restaurante, que podría estar en el Soho de Nueva York, la parrilla no para de funcionar. Tienen siempre rubia galega, «que é a top, a máis rica»; simmental, que es de Alemania; frisona «que é a do leite e ten unha carne moi brandiña, e tamén temos picaña de vaca vella». Pero si las carnes son ya un top, la estrella son los pescados a la brasa, que eligen según lo que llega al puerto: «Temos o cabracho. Preparámolo á grella e gusta moito». Hasta los primeros pasan por el fuego: sus aguacates son otra de las sorpresas para los amantes de la brasa. ¡Material!

CARMELA QUEIJEIRO

O matedro, de Ribeira

La carne que pasa por las brasas del asador O Matadero de Ribeira habla varios idiomas: gallego, alemán, inglés, brasileño y hasta finlandés. Pero la reina, sin duda, es la vaca rubia gallega. «A xente aposta pola terra. E iso que é o máis caro da carta!», comenta entre risas su propietario, Nacho Gago Ayaso. La pieza le llega de una granja de la zona de Lugo en la que las vacas campan a sus anchas por el campo y se alimentan del pasto casero que prepara su criador, «nótase no sabor e na textura, que é moi suave». Gago apostó por hacer de los chuletones el gran reclamo de su negocio. Por las brasas de carbón de marabú cubano de su horno Josper pasan, una vez bien atemperadas, piezas de rubia gallega, black angus o red hereford. Se sellan durante 15 minutos y después se deshuesan y filetean y se llevan a la mesa, para que allí, en una piedra, sea el cliente el que le dé el punto que quiera de cocción. No falta el clásico churrasco, de cerdo y ternera, los chorizos, solomillo, entrecot, la parrillada de ibéricos -lleva lagarto, pluma y abanico- o la sabrosa picaña sashi, una vaca de origen finlandés que se alzó con el galardón de mejor vaca europea en el 2018. Si uno no sabe por cuál decantarse, siempre puede pedir la degustación de carnes prémium. Cinco piezas de carnes nobles de 200 gramos cada una. El pulpo y el bacalao aquí también se preparan al calor de las ascuas. Y aunque hay veces que intentan meter otros pescados e incluso mariscos como sugerencias, Gago admite que «é imposible facerlle sombra á carne».