La Cruz de Pedrouzón la recogió un malpicán que la vio rota y escondida

Xosé Ameixeiras Lavandeira
X. Ameixeiras CARBALLO / LA VOZ

MALPICA DE BERGANTIÑOS

BASILIO BELLO

El alcalde se compromete a la restauración para devolverla a su lugar original

28 jun 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Fue el alcalde de Ponteceso, Lois García Carballido, el que ayer por la mañana dio con el paradero de la Cruz de Pedrouzón, de la parroquia de Niñóns. Está en una casa situada junto al castillo medieval de las Torres de Mens, en el vecino municipio de Malpica. La recogió José Varela Ordóñez, conocido como Pepe das Torres, que dice que la vio tirada y escondida entre los helechos en la finca de su propiedad. «Foi o día de Santo Hadrián. Eu fun ver o monte, que mo deixou miña nai en herdanza, e vin a cruz rota e agochada. Alguén debeu intentar roubala, rompeulle e deixouna alí», narra José Varela.

El caso es que para evitar más sustracciones, José Varela también recogió el pedestal y la columna y los trasladó a su domicilio. Todo está ahora en el corral de su casa a la espera de que el Concello de Ponteceso encargue la restauración de la pieza. Al menos esa es la intención del mandatario, Lois García Carballido, que ayer por la mañana se desplazó a la vivienda de Pepe das Torres para comprobar el estado del cruceiro, de unos dos metros de alto. El regidor pontecesán se congratuló de que el episodio de la desaparición de la Cruz de Pedrouzón se hubiese podido resolver de una manera tan fácil. De esto modo se ha descartado que pudiese haber sido robada y desaparecer para siempre como ha sucedido hace unos años con la de As Travesas, cuyo paradero se desconoce en la actualidad.

De hecho, en la ficha de patrimonio del Plan Xeral de Ordenación Municipal, consta como desaparecida la Cruz de Pedrouzón, cuando la que faltaba era la de As Travesas. Posiblemente se deba a un fallo a la hora de hacer el asiento en el registro.

Cuando la vio, José Varela, «a cruz estaba agochada entre unhas fieitas. Eu tiña medo de que a roubasen e, logo, fun pola columna e o resto. Fíxeno para coidala e que ninguén a levase», apunta el vecino de Mens.

Varela recuerda que el cruceiro ya sufrió daños con ocasión de unos trabajos en una atajea por parte del Concello. La máquina que efectuaba las tareas tropezó con la columna y la fracturó. El propio ayuntamiento pontecesán se encargó de la restauración. «Pero aínda lle levou uns catro o cinco anos», recuerda. Todo ese tiempo la Cruz de Pedrouzón estuvo fuera de su emplazamiento, otra razón que pudo llevar a la confusión del asiento erróneo en el registro municipal de patrimonio, en el que figura como catalogada, pero se da como desaparecida.

La voz de alarma de la falta de la pieza la dieron Xosé Manuel Varela, filólogo y escritor malpicán, y Gabriel Varela Pose, vocal de la asociación Nosa Señora de Brantuas (Ponteceso), ya que hace unos 15 días la vieron intacta e incluso le hicieron fotografías con e móvil cuando buscaban elementos arqueológicos e históricos en el área y el pasado viernes se toparon sin ella en un nuevo recorrido por el entorno. La escultura está cerca de la Mámoa dos Torrados y en un cruce de caminos que comunican Niñóns, Asalo, Santa Cruz y el Fuso da Moura, otra piedra que arrastra también leyendas.

El propio Gabriel Varela contaba que tiene referencias orales de que la cruz era un lugar de antiguos rituales para sacar los malos espíritus y similares, además de constituir un elemento patrimonial de interés.