El frío no impide explorar la Costa

Buceo Muchos aficionados se sumergen en el mar en pleno diciembre


carballo / la voz

A punto de comenzar el invierno, todavía hay quien se sumerja en el mar por placer. Y no se trata de casos contados con los dedos de una mano. En la Costa da Morte hay una alta afición por el buceo. Que las aguas estén frías ya no sirve de excusa para no hacerlo, o eso dicen el malpicán, Antonio García, y la fisterrana, Alicia Carrillo, encargados de escuelas de buceo en ambos municipios. «Agora existen uns traxes secos que os pos, incluso, por encima da roupa, e non te mollas», explicó Carrillo. A lo expuesto, se une otra circunstancia: «Este mes as augas están moi claras. Nin no verán están así», comentó Tono. Y, por supuesto, el buen tiempo en el mar también ayuda. Así, diciembre está siendo, contra todo pronóstico, un mes en el que mucha gente se anima a hacer inmersiones. Para algunos, de hecho, es una de las cosas que apuntan en la carta a los Reyes Magos: «Moitos pais regálanlle bonos ou cursos de buceo aos fillos por Reis», afirmó la profesional de Fisterra.

En los últimos días, varias salidas muy concurridas han tenido lugar en el puerto de Malpica. «A xente, cando máis se anima, é pola fin de semana, pero os festivos sempre serven de aliciente», explicó Tono. Se trata de jóvenes y veteranos, de entre 25 y 60 años, que han quedado prendados del tesoro que esconden los fondos gallegos. La época de bautismos, por el contrario, se da a partir de la primavera, cuando la calor acecha. Pero lo más llamativo es que a ambas escuelas asisten, a mayores de la gente local, amantes de toda Galicia y de comunidades cercanas: Asturias y Castilla y León.

Los fondos de la Costa tienen algo que engancha, y es curiosamente el invierno la mejor época para explorarlos: «Nestes meses é cando os temporais arrancan as algas, polo que é posible acceder a unha maior profundidade e ver todo con maior claridade», aseguró el buzo malpicán. En el estío, ya las algas marinas están muy crecidas, ocultando así la riqueza.

Además de la biodiversidad que se puede observar al sumergirse con la botella de aire, las aguas de Malpica y Fisterra esconden el pasado de la Costa da Morte: el naufragio de grandes barcos que en su día partieron del Reino Unido o Francia, entre otros países. En este sentido, el propósito de las escuelas de buceo es descubrir restos históricos y estudiarlos. Y ya luego, cuando tienen recogidos todos los datos, difundir el conocimiento del tesoro local entre los alumnos, conduciéndolos hasta el propio lugar: los Baixos de Baldaio, las Islas Sisargas y la ría de Corcubión.

Los fondos gallegos esconden un tesoro histórico

 

 

Desde donde arranca la Costa da Morte, en los Baixos de Baldaio, hasta donde acaba, en la ría de Corcubión, pasando, además, por las Islas Sisargas, se pueden observar restos arqueológicos de cuatro grandes barcos británicos y franceses.

En la playa de Langosteira se encuentra La Bayonnaise, una corbeta de vela hundida en 1803. En la misma ría, en el faro de Carrumeiro, se ubica el Montparnasse, un barco de hierro que se calcula que fue a pique en el año 1900. El parque natural de las Islas Sisargas alberga, por su parte, al mercante británico SS Priam, que tocó fondo en 1889. Por último, los Baixos de Baldaio esconden un trasatlántico hundido en 1848: el Solway.

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