El niño que le sacó un protocolo a la Xunta enlazó cientos de manos

Una cadena humana unió la casa de Hadrián con el colegio al que aún no puede ir

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Carballo / La Voz

Centenares de manos se unieron ayer en Malpica para marcar el camino que Hadrián Antelo, de 11 años, debería hacer desde su casa hasta el colegio Milladoiro. Una leucemia le impide asistir con regularidad a clase y su madre, Nieves Villar, reclama al menos 12,5 horas de atención educativa domiciliaria. Pero no solo para él, sino para todos los niños que se encuentran en esta situación, como el pequeño Brais que acudió al acto convocado por la Confederación ANPA Galegas con un gorro de lana para proteger del frío su cabeza pelada por la quimioterapia.

Hadrián logró que la Consellería de Educación elaborara un protocolo para la atención educativa domiciliaria para los alumnos con enfermedades de larga duración, pero se olvidó de los pequeños que están en los hospitales y no fijó un mínimo de horas, que los representantes de los padres y la propia Nieves Villar consideran que debería ser de 2,5 horas diarias o 12,5 semanales, la mitad del tiempo que tienen los escolares sanos.

Incluso para toda la corporación de Ponteceso, lo que ofreció la Xunta era insuficiente y por unanimidad estrenaron diciembre con una moción en la que reclamaban más derechos para los niños enfermos y sus familias. Pero no ha sido el único concello de la zona en ponerse del lado de la Confederación de ANPA Galegas, cuyo presidente recordó ayer en Malpica que la primera vez que la Xunta se planteó que los alumnos debían seguir formándose a pesar de estar enfermos fue hace 13 años, por un caso de Vigo. Desde entonces, al parecer, la regulación era inexistente y ahora es insuficiente para los que acudieron a la cadena humana de Malpica, entre los que se encontraban varios miembros de la corporación de Malpica, con el alcalde a la cabeza. También hubo representación de los concellos de Carballo (la concejala de Educación y ediles del PSOE), Ponteceso (el alcalde y el edil del BNG), Coristanco (concejala de Educación y Cultura) y Vimianzo (el alcalde), además de representantes de distintos colectivos sociales y sobre todo, miembros de ANPA y vecinos de Malpica de toda edad y condición.

Antes de elaborar la cadena humana hubo una concentración en la plaza do Concello. Allí hablaron Javier Sánchez, presidente de ANPA Galegas, que destacó de Nieves Villar su ejemplo de solidaridad al haberse convertido a ella y a su hijo enfermo en punta de lanza de las decenas de familias que se encuentran en su situación. Se quejó de que actualmente estos alumnos están atendidos poco tiempo por «profesores sen medios, sen redes de apoio e sen contacto entre eles». Por su parte, Nieves Villar recordó que hay alumnos que solo tienen una hora de atención y rechazó que sea la Xunta la que decida el tiempo. Mientras, Hadrián jugaba con sus amigos y el sol entibiaba la fría mañana de Malpica.

Tras el acto, varios miembros de la junta directiva de Confereración de ANPA Galegas celebraron una reunión para llevar el caso al Valedor do Pobo y elaborar una propuesta de como debería ser la atención. El documento, para el que contarán con especialistas en distintas materias, será presentado a Educación.

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