Carmen Otero: «Mi puerta está siempre abierta, para los profesionales y para los pacientes»

La directora del hospital ceense, que ya ha cumplido dos años en el cargo, habla maravillas del personal del centro


cee / la voz

Carmen Otero Suárez (Santiago, 1959) venía del servicio de admisión del CHUS y lleva ya dos años como gerente del Hospital Virxe da Xunqueira. La comarca no era ajena porque sus abuelos son de Santa Comba y veraneaba en Laxe y, aunque siempre está a expensas de las decisiones organizativas del Sergas, no tiene intención de abandonarla en el corto plazo.

-¿Qué supuso asumir este reto y cuál es su relación con los equipos del hospital?

-Para mí fue un cambio muy grande porque era mi primera experiencia directiva y tienes que pasar de un servicio particular a una visión general de un engranaje muy complejo en el que una cosa no puede funcionar con la otra. La comarca ya la conocía y si me dijesen de ir a O Barco, aunque es también es una zona preciosa, igual me lo pensaba más. Y aquí la experiencia está siendo muy positiva, porque me he encontrado muy buenos profesionales, muy implicados en el trabajo. Mi puerta está siempre abierta para los profesionales y también para los pacientes, sin ningún tipo de cortapisas, que no quiere decir que en los hospitales más grandes no hagan lo mismo, solo que por dimensiones es bastante más difícil ese trato tan directo.

-¿Sigue temblando cada vez que viene un concurso de traslados?

-A veces se dice que hay escasez de profesionales. No es tanto eso, como que el sistema sanitario ha crecido mucho y los profesionales tienen posibilidades de elegir más las áreas o los centros en los que tendrían acceso a trabajar. El concurso de traslados ahora es anual y permanente y creo que eso es bueno, porque los profesionales tienen derecho a conciliar su vida laboral con los intereses propios y de sus familias. De momento aquí no hemos tenido grandes dificultades para encontrar personal para este centro. Es cierto también que si en algún momento puntual se ha retrasado o hemos tardado en encontrar un sustituto, siempre desde el área sanitaria hemos recibido apoyo de todos los servicios. Siempre digo que soy firme defensora de las áreas de gestión integrada porque creo que suman y aportan un soporte a los centros más pequeños que de otra manera sería mucho más difícil resolver sus necesidades.

-¿Cómo se evitan los problemas de conflictividad social ante las reivindicaciones del personal?

-Las reivindicaciones existen en todos los ámbitos de la vida y, por supuesto, de la Administración pública. Es lo normal, pero este no es un centro con niveles de conflictividad altos, hay muy buen ambiente de trabajo, debido a la implicación y el esfuerzo de los profesionales.

-¿Tienen falta de camas en el área de hospitalización?

-El número de camas está bien dimensionado. Desde que estoy aquí nunca hemos tenido una presión asistencial que nos haya impedido la hospitalización en un tiempo breve. Siempre tenemos disponibilidad de camas. Hay picos, como en todos lados. En este momento en concreto, este mes de enero ha crecido mucho la demanda y la ocupación del hospital ha sido más alta de lo habitual, pero el hospital está bien dimensionado, puede dar respuesta a las necesidades de la población.

-¿Qué importancia tiene abrirse a los pacientes de Bergantiños?

-Laxe, Cabana y Ponteceso, aunque son población del área de A Coruña también son de influencia de este centro, quiere decir que puede venir aquí. Eso es buenísimo para los pacientes, pero también para el hospital porque mantiene la actividad. Podemos ofertar a los pacientes unos tiempos de espera menores y un hospital mucho más accesible, que puede atender un porcentaje muy importante de los procesos patológicos. Somos concellos limítrofes y de características muy similares: edad, empleo, demografía... y las necesidades asistenciales son las mismas.

«No es que haya menos pediatras que antes, lo que hay es muchos más sitios con pediatra»

Otero explica que el hospital tiene que seguir centrado en «hacer aquello que sabemos en hacer en el mejor sitio» y no obsesionarse con obtener otros servicios «que no tienen sentido» en según que lugares. Por eso valora muy positivamente que hayan podido incrementar la capacidad de atención a los pacientes renales con la nueva sala de diálisis. Aunque eso no implica que renuncie a la consecuencia de algunas dotaciones como la de cardiología.

-¿Cómo está la eterna demanda de la consulta de cardiología?

-No está descartada. Estamos estudiando como atender esa demanda, pero no se puede improvisar. Tiene que ser de una manera planificada con la que el sistema pueda dar respuesta. Estamos definiendo el modelo.

-¿Cómo se explica que falten profesionales en una especialidad, en principio, tan atractiva como la pediatría?

-La pediatría es un problema muy específico que ha tenido que ver con decisiones del ministerio, de las universidades... otro nivel de decisiones que no tomamos aquí. Hasta ahora la realidad es que hay pocos profesionales y luego que tiene dos vertientes: la pediatría de atención primaria y la pediatría hospitalaria. Es la única especialidad que está doblada y la necesidad de profesionales es muy elevada porque en atención primaria se requiere de muchos para tener cada uno en su centro de salud. No es que haya menos pediatras que antes, lo que hay es muchos más sitios en los que hay pediatra. Pero bueno, se va solucionando. Algunas veces hay que agrupar alguna población, algún descubierto temporal, pero yo creo que, al final, el sistema va a ser capaz de dar respuesta a las necesidades pediátricas. No es que salgan menos pediatras es que ha aumentado mucho la demanda.

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