«As pedras non se comen», pero sí pueden dar de comer

PENEDOS | El paisaje protegido, de caprichosas formas graníticas, de Pasarela y Traba clama por el compromiso de antaño

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cee / la voz

«As pedras non se comen» como dijo en su día el entonces alcalde de Vimianzo, Alejandro Rodríguez, pero «si que dan de comer», o pueden darlo, como recalcó el catedrático de Xeografía Física de la USC, Augusto Pérez Alberti, en la mesa redonda que acogió el viernes por la noche el Museo do Mar de Laxe, acerca de la situación y las perspectivas para los Penedos de Pasarela y Traba.

Situación. Los Penedos fueron declarados Paisaxe Natural Protexida el 12 de diciembre del 2008. En ese documento la Xunta, gobernada por PSOE y BNG, se daba a sí misma dos años de plazo para poner en marcha el plan de gestión. Casi un decenio después no ha hecho absolutamente nada, al margen de frenar alguna iniciativa municipal. Las pocas actuaciones realizadas se deben, fundamentalmente, al Concello de Vimianzo, que logró el permiso de los propietarios para acceder y ha hecho algunas limpiezas, además de rutas de senderismo. Una labor a la que ahora también está decido a sumarse el Ayuntamiento de Laxe.

Posibilidades. Todas. En la mesa del viernes salieron a relucir numerosos ejemplos de formaciones rocosas singulares: Calzado do Xigante (Irlanda), Ciudad Encantada (Cuenca)... que son una importante fuente de atracción turística y de generación de riqueza en los territorios en los que se asientan. Evidentemente cuentan con una gestión y un aprovechamiento que nada tiene que ver con el de los Penedos.

Importancia. Lo más visual son los zoomorfos y antropomorfos, esa particular configuración de las piedras que emula figuras humanas y de animales, así como las composiciones geométricas, pero hay mucho más. La manera en la que se formaron los Penedos a nivel geológico, cómo se disponen sobre el territorio o la relación, a nivel de distribución espacial, que mantuvieron las aldeas con ellos los dotan de una singularidad tal que, difícilmente, puede existir algo igual en la tierra, como señala Pérez Alberti.

Reivindicación. La historia de la protección de los Penedos es la historia de una lucha. Concretamente el combate librado por representantes vecinales, del mundo de la cultura o de los medios de comunicación contra las canteras que, por dos veces, trataron de destruirlos. Salieron muchos nombres en el acto de Laxe, alguno especialmente destacado como el del fallecido Roberto Mouzo o el del escritor Manuel Rivas. Esa lucha es la que ahora ha languidecido hasta el punto de que el paraje va camino de quedar inaccesible en su mayor parte. De ahí esta iniciativa del Concello de Laxe, con el respaldo del de Vimianzo, que, aún con la Xunta dándole las espaldas -ni siquiera envió a un representante a la mesa redonda- están decididos a ponerse manos a la obra. Una marcha y un recital poético son las primeras acciones.

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