El Concello de Fisterra decide, al fin, qué quiere hacer con el faro

Presenta una memoria de más de 100 páginas para gestionarlo


cee / la voz

Tres largos años después de que el faro Fisterra cerrase sus puestas al público aquel 20 de diciembre del 2016, coincidiendo con la caída de Neria, el Concello fisterrán ha puesto al fin sobre la mesa y por escrito lo que quiere hacer con uno de los principales activos patrimoniales de la comarca y el mayor referente a nivel turístico.

La última vez que el gobierno local planteó pedirle la cesión a la Autoridad Portuaria, el PP no apoyó la iniciativa, porque no se decía qué se pretendía hacer con el faro. El alcalde, José Marcote, asegura que él siempre lo tuvo claro, pero no lo tenía por escrito, así que en el pleno de este jueves por la tarde, aunque no era preceptivo, decidió someter a la consideración del conjunto de la corporación la memoria de 108 páginas que ahora le van a presentar a la Autoridad Portuaria, «para comezar a falar disto en serio».

Centro del Fin del Mundo

La pretensión municipal es hacerse con el conjunto del edificio, a excepción de lo que es en sí la señal marítima, para convertirlo en un centro de interpretación de lo que significa el cabo Fisterra y el concepto asociado de Fin do Mundo. Ahí entra su relevancia como referencia para la navegación a lo largo de la historia, la relación con los naufragios que le dan nombre a la Comarca y el propio Camino. El resto del espacio acogerá exposiciones. La de los premios Nobel, actualizada con los que faltan, tendrá carácter permanente y, a partir de ahí, se tratará de atraer muestras temporales o itinerantes que guarden relación con lo que significa el lugar.

Sin embargo, quizás el elemento más definitorio a nivel turístico, según explica Marcote, es que la recepción de visitantes irá acompañada con un punto de información con carácter no exclusivamente fisterrán sino de ámbito comarcal, dado la relevancia que el faro para el conjunto del sector de la Costa da Morte.

Al margen de esta cuestión, a la que le queda un camino largo por delante, pero para la que ya se han acabado las excusas ahora que hay un Gobierno con plenas funciones constituido en Madrid, el pleno aprobó de manera unánime dos iniciativas, una relativa al reglamento de Costas y la otra a la devolución del IVA por parte del Estado a las comunidades autónomas.

En ambos casos, el gobierno propuso despojar las propuestas del PP del contenido más político con el que no estaban de acuerdo y aprobar de manera conjunta las partes resolutivas, en las que más o menos coincidían todos. «Apartamos a argumentación política de cada un e o que pedimos é unha norma que se adapte á realidade galega para que esas industrias non teñan problemas, se cadra escoitando ao sector e con maior participación das comunidades autónomas. E no do IVE, máis ou menos o mesmo. Temos un problema que vén dos decretos de Montoro o cal non quere dicir que eses cartos non sexan nosos, así que hai que facer é que busquen a fórmula para que no los paguen», detalló Marcote.

También salió adelante, aunque con los votos en contra del PP, la moción del BNG en defensa de la sanidad pública que los nacionalistas están llevando estos días a todos los plenos municipales. El portavoz popular, José Manuel Traba, explicó que votaron en contra por la argumentación del Bloque que, a su juicio, únicamente busca réditos políticos, porque cuando estaban en la oposición y perdieron el médico por las tardes y los sábados, no se les vio una reacción como la de ahora.

Ya en la parte de control del gobierno, Traba le preguntó al alcalde si hay algún interesado para cubrir las plazas de la Policía Local, ahora que están en marcha los traslados, y como se encuentra la situación de la carretera del faro, que Marcote le dijo que iban empezar a arreglar. Además, se interesó por qué van a hacer con el tejado del polideportivo, porque se cambiaron algunas chapas pero siguen volando con el viento.

Sar denuncia que Insua le llamó «bobo» y «payaso»

El teniente de alcalde, Xan Carlos Sar, denunció a través de las redes sociales los insultos supuestamente dirigidos contra él por el edil del PP, Santiago Insua, que, según dice, le llamó «bobo», «payaso» y «cantante». El alcalde asegura que se habló de ello al final del pleno, pero que él durante el debate no llegó a oír esos comentarios. En cualquier caso, pone el acento en que todos deben darse cuenta de que en el pleno se están representando a sí mismos sino a todos los vecinos que les votaron e incide en que «as formas son importantes». Por su parte, el portavoz del PP, José Traba, niega que su compañero se dirigiese a Sar en esos términos. Es más, asegura que la palabra «payaso» la pronunció Sar y que si hubo algún comentario en ese sentido, no fue como un insulto dirigido al teniente de alcalde. «Pode que haxa un comentario co do lado, en plan: ‘este é bobo’, pero non que o insultase, porque, ademais, os que estabamos falando eramos el e máis eu e o alcalde», afirma.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

El Concello de Fisterra decide, al fin, qué quiere hacer con el faro