Vecinos que se niegan a ser atropellados

EL ETERNO PROBLEMA DE A ANCHOA, EN FISTERRA | Pancartas y siluetas en el suelo, al estilo de las que pinta la policía en los crímenes, reclaman pasos de peatones


cee / la voz

El problema viene de lejos, pero un reciente atropello y la última reunión con la Axencia Galega de Infraestruturas ha agotado la paciencia de los vecinos de la Anchoa de Fisterra, que, con un aluvión de pancartas artesanales y siluetas pintadas en el suelo, se han decidido a hacer visible su eterna reclamación para que se habiliten pasos de peatones y se mejore la seguridad en la travesía principal de acceso al pueblo. Incluso se plantearon cortar el tráfico en Semana Santa, aunque, después de hablarlo con el Concello, lo descartaron por el daño que supondría para los negocios locales.

«Levamos 30 anos loitando. Creamos a asociación Anchoa precisamente para isto, pero parece que nós non temos dereito a nada. Cando morrera aquí unha señora atropelada manifestámonos e o que fixeron foi subir a velocidade de 50 a 70. Este sábado eu mesma para cruzar a estrada, ir ao outro lado e volver á miña casa tardei 40 minutos», se queja Zaira Trillo, una de las vecinas, que pone de manifiesto que la carretera parte el vecindario en dos con bares, hoteles, supermercado y farmacia a ambos lados y una preocupación constante por los niños y los mayores.

El concejal de Seguridade, Xan Carlos Sar, que acudió con dos vecinos a la reunión con Infraestruturas hace dos semanas, explica que todo esto es consecuencia del caos urbanístico heredado, y la negativa de la Xunta a cederles la vía, porque comunica un puerto de interés autonómico. Asegura que desde el 2015 llevan pidiendo medidas y que se encontraron en el cajón un proyecto para urbanizar toda la zona, pero cuesta un millón de euros. De ahí que, con el PXOM también por medio, lo que van a tratar a corto plazo es de que se baje la velocidad a 50, que se impida el adelantamiento y que Tráfico coloque un radar fijo. Entre tanto, preparan un plan más ambicioso para, a falta de aceras, delimitar con bolardos la zona peatonal, hacer las vías de servicio donde aún es posible y darle una solución definitiva -a ejecutar en la medida de las posibilidades económicas- a todo el entorno Anchoa, avenida de Galicia y calle Cabello.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Vecinos que se niegan a ser atropellados