Los atletas del fin del mundo

Cristian Muiño ganó en Fisterra la última carrera del circuito de la Costa da Morte


carballo / La voz

Fisterra es el fin. Y lo fue también este para año para el Circuito Correndo pola Costa da Morte con la última prueba en una jornada soleada y clara. Cristian Muíño Varela, que ya ganó la serie en otra ocasión, fue ayer el gran vencedor de la carrera. La dominó de principio a fin sin que ninguno de los otros participantes le ofreciese resistencia.

Cierto es también que ayer estuvieron ausentes atletas como Luis Miguel Antelo, José Manuel y Amador Pena, Javier Tourís y José Antonio Señarís. Sí estaba Vanessa Lafuente, vencedora de una de las rondas, que sufrió un grave accidente. Ayer concluyó la prueba ante la alegría de muchos otros participantes que en algunas carreras portaron camisetas animándola en su recuperación.

La convocatoria de ayer de Fisterra debería de haberse celebrado ya el 15 de octubre, pero tuvo que ser aplazada. Tampoco se iba a decidir más que los ganadores de la jornada, pues los primeros puestos del circuito ya están definidos desde hace un par de meses. El coruñés Javier Tourís es el vencedor del torneo de este año. En categoría femenina es la mazaricana Rocío Alvite, que ayer volvió a ganar. Le siguió en el podio Teresa Castro. A Javier Tourís, le siguen en la clasificación final Miguel Antelo y Adrián Rojo.

Los hermanos carnotanos Boni y Josecho González Rey, que ayer acabaron en los puestos noveno y décimo, respectivamente, fueron otros de los que animaron la cita. Sudaban, pero estaban satisfechos por cómo había transcurrido la mañana, aunque comentaban que es una de las más duras del circuito. «Ten moita subida, ao primeiro. Logo hai que subir ao cabo e os 2, 5 kilómetros de baixada cascan as pernas», decían.

La llegada de la prueba reina, la de 10 kilómetros, estuvo cargada de sonrisas y muchas complicidades entre los participantes. La mayor parte de ellos ya se conocen de otras convocatorias. La organización valora también que haya concurrido un corredor en hand bike, a pesar de que el recorrido no es el más indicado para este tipo de vehículos.

La zona de la lonja de Fisterra se iba llenando de colorido y de atletas satisfechos de su esfuerzo, a la espera ya de la entrega de los trofeos de la jornada.

El colofón del éxito del Circuito Correndo pola Costa da Morte será a mediados de diciembre con la gran fiesta en Vimianzo.

El ganador tiene muchos otros compromisos

Cristian Muíño no ha participado este año en más carreteras del circuito de la Costa da Morte porque tiene muchos otros compromisos deportivos y no puede compatibilizarlos todos. Ayer dominó la prueba desde la salida. Llegó solo a la meta.

Apunta, como ya lo habían hecho otros, que el circuito de Fisterra es muy duro. La salida ya es hacia arriba, luego la subida hacia el cabo tira de energía. La bajada correspondiente exige dureza en las piernas. Sin embargo, Muíño dijo sentirse «moi ben». La carrera de ayer le sirvió de preparación para su próximo compromiso atlético en Santiago.

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Una familia cada vez más metida en el deporte

Sara Vieites, que fue la madriña del Circuito Correndo pola Costa da Morte, se apuntó de nuevo a la última prueba por las tierras del fin del mundo. Y no solo ella. También arrastró a sus padres para que se lanzasen a la pista. Su madre, Martina Ferreiro, hizo el recorrido fisterrán. No es la primera vez que lo hace. «Xa corrín o ano pasado en Corcubión», contaba satisfecha a la espera de que le llegase a Sara su turno para tomar la salida. Su marido, Juan Vieites, también vistió ayer la ropa deportiva y las zapatillas para dejarse ver en la competición. «É por participar, non se trata de competir», explicó satisfecho de su acción. Ambos confiesan que quien los ha arrastrado es su hija: «Sara meteunos aos dous no allo».

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