La Armada desguazará el «Cason» porque no es patrimonio cultural

Rechaza como parte interesada al Concello y a la asociación de vecinos de Fisterra

.

Cee / La Voz

La Armada no reconoce al Concello de Fisterra ni a la asociación de vecinos como parte interesada en el asunto del desguace del Cason y tampoco entiende, de acuerdo a los preceptos de la Unesco, que el pecio se pueda considerar patrimonio cultural sumergido, por lo que el proceso para recuperar la chatarra del buque hundido en la zona de O Rostro, ganado en concurso público por la empresa carballesa Desguaces Lema S. L., seguirá adelante.

El comandante del mando de las Unidades de Acción Marítima de Ferrol, Fernando Luis Álvarez Blanco, así se lo ha trasladado al Concello, mediante un escrito remitido a la secretaría municipal en el que, básicamente, se adjunta un informe jurídico firmado por José Manuel Armada Vadillo, en el que se argumenta legalmente la negativa a acceder a las peticiones municipales y vecinales.

El informe especifica que el artículo 374.1 de la Ley 14/2014 de la Navegación Marítima determina que la propiedad de cualquier buque naufragado o hundido en las aguas marítimas interiores y en el mar territorial españoles le corresponde al Estado una vez transcurridos tres años del naufragio. Además, en su artículo 380 se detalla que «cuando la propiedad de los buques corresponda al Estado y no le conviniere la extracción o aprovechamiento directo, la Armada podrá concederla mediante concurso con arreglo a la legislación de patrimonio de las Administraciones Públicas». De hecho, así lo hizo la junta delegada de Enajenaciones y Liquidadora de Material del Cantábrico por resolución del pasado 26 de enero, que le otorgó ese derecho de extracción a Desguaces Lema. Y la propia compañía carballesa indicó en su día que estaba con los preparativos y autorizaciones necesarias para empezar los trabajos este mismo verano.

En la argumentación de la Armada se deja claro que «de acuerdo con la normativa reguladora del presente expediente de extracción marítima, ni el alcalde del municipio de Fisterra ni el presidente de la Asociación de Vecinos Costa da Morte son partes interesadas en el mismo»

De igual modo, destaca que el pecio del Cason «no se puede considerar como patrimonio cultural subacuático de acuerdo con lo previsto en el artículo 1.1 de la convención de la UNESCO al respecto, porque en ella se determina que «por patrimonio cultural subacuático se entiende todos los rastros de existencia humana que tengan un carácter cultural, histórico o arqueológico, que hayan estado bajo el agua, parcial o totalmente, de forma periódica o continua, por lo menos 100 años». Unos requisitos que, evidentemente no cumple el Cason, que se fue al fondo el 5 de diciembre de 1987, en Punta do Castelo, donde fallecieron 23 de sus 31 tripulantes.

Como era de esperar, esta resolución no ha sentado nada bien en Fisterra, donde, consideraciones legales aparte, existe un sentir mayoritario de que el pecio forma parte de su historia y hay argumentos ambientales y turísticos para dejarlo donde está.

Una treintena larga de barcos han naufragado en la Costa da Morte después del accidente del carguero panameño

 

 

Un repaso superficial de la historia de los accidente marítimos en la Costa da Morte posteriores al Cason arroja un cifra de más de una treintena de embarcaciones que naufragaron, embarrancaron o se fueron al fondo en aguas del litoral comarcal en estos últimos años.

Entre estos casos se encuentra, por supuesto el Prestige, marcado en la memoria de todos desde noviembre del 2002, pero hay muchos ejemplos y buena parte de ellos trágicos como el Nueva Elvira (1990), Bnov I Shak (1990), Os Tonechos (1991), La Xana (1991), Gallina Blanca (1992), Mercedes (1998), Teté (1998), Panchito (2002), O Bahía (2004) o Porteiro Taboada (2008), pesqueros que se llevaron con ellos decenas de vidas de marineros, la gran mayoría vecinos de la zona.

Otros, como el de la gabarra Prima, encallada en Reira (Camariñas) en el 2014 se resolvieron con su desguace y un espectáculo turístico que se prolongó durante semanas batiendo todos los récords se visitas a esta zona de la costa camariñana.

Por el camino hay también un número importante de grandes barcos: mercantes, buques tanque, quimiqueros que encontraron su final en la zona, como el Topoloveni, hundido en 1989 nueve millas al sur de Muros, causando 13 muertes y varias desapariciones, o el Anja que cargado con 5.000 toneladas de fertilizantes naufragó en Touriñán y tuvieron que ser rescatados en helicóptero sus 16 tripulantes. También forma parte de esta lista el Frihav, de bandera chipriota, un mercante que venía de Bilbao y que en diciembre del 2008 naufragó en Corcubión.

Además de buques de envergadura, también han escrito páginas, algunas más lustrosas que otras, de la historia marítima reciente de la comarca, embarcaciones como el yate de lujo Art, embarrancado en Reira en septiembre del 2005 y cuyo expolio hizo correr ríos de tinta en la época, como hizo unos años después el Searing y la poco pretendida estancia en Laxe de sus tripulantes, atrapados en un conflicto por su rescate.

«Despacharnos cun informe xurídico paréceme unha falta de respecto total»

El alcalde de Fisterra, José Marcote, no ocultaba ayer su contrariedad por la argumentación

 

El alcalde de Fisterra, José Marcote, no ocultaba ayer su contrariedad por la argumentación que le remitió la Armada. De hecho, le parece una «falta de respecto total» que les hayan «despachado cun informe xurídico», porque el Concello no se dirigió a la institución haciendo valer preceptos legales, sino apelando a cuestiones más sentimentales y simbólicas.

«Dinnos que non somos parte interesada -ao mellor xuridicamente non, que aínda haberá que velo-, pero moralmente o pobo de Fisterra é interesado no desguace do Cason si ou si. Forma parte da memoria de Fisterra, aínda que sexa unha memoria recente, da xente que o viviu e o sufriu. Todos os bens que hoxe son considerados patrimonio cultural subacuático nalgún momento non o eran», explica el alcalde, que no está «de momento» en la tesitura de establecer un conflicto judicial con la Armada, pero sí entiende que la voz de las comunidades locales tiene que ser escuchada. «Falamos moitas veces de política participativa, dos pobos e da xente e non se entende que nun asunto como este non sexamos escoitados», se queja Marcote, para quien no hay duda alguna de que el Cason donde está no le estorba a nadie, que la propia naturaleza ya se ha encargado de establecer allí un biotopo particular y que es un recurso de Fisterra. «Turísticamente está aí, usámolo e fainos falta», sentencia.

Votación
6 votos
Comentarios

La Armada desguazará el «Cason» porque no es patrimonio cultural