Física y filosofía, en el origen

El ingeniero David Fernández-Ordóñez y profesores de la Universidad de Poitiers se encargaron en su momento de los cálculos


Carballo / La Voz

La física y la filosofía están detrás del nombre del proyecto, que entronca con la Armonía del Alma del Mundo de Platón. Un círculo y una esfera que simbolizan el cielo, y un cuadrado y un cobo para la Tierra. Pero en la práctica eso es complejo. Los vértices-pirámides del cubo deben sobresalir en firme, y eso no es fácil con el 75% de agua. El ingeniero David Fernández-Ordóñez y profesores de la Universidad de Poitiers se encargaron en su momento de los cálculos. Curiosamente, uno de ellos caía en Galicia. La maquinaria de Trenor se fue moviendo lentamente, al estilo clásico. Los vértices fueron llegando: Hawái, Nueva Zelanda, Nicaragua, Tierra del Fuego, Kalahari y ahora Siberia. De las peripecias en cada lugar podría escribir un libro. Faltan dos: la isla de Cocos, en el Océano Índico, y Fisterra. «Este es un reto apasionante y emocionante», señalaba ayer Trenor, que no quiere esperar mucho más. Ya han pasado bastantes y quiere ver la obra concluida.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Física y filosofía, en el origen