Fernando Eiroa fue premiado por el Colegio Oficial de Arquitectos de Galicia (COAG)
17 mar 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Si coges unos cuantos palets de madera y los apilas tendrás un montón de palets, por ejemplo para la Lumarea de Camariñas. Pero si juntas unos 3.000 en media docena de camiones y se te ocurre una manera ingeniosa de engarzarlos para se sostengan por sí solos y montar así el Festival do Norte en A Illa de Arousa en tres días, el Colegio Oficial de Arquitectos de Galicia (COAG) te da el premio en la categoría de arquitecturas efímeras.
Al menos eso es lo que le ha ocurrido al dumbriés de O Ézaro Fernando Eiroa Lorenzo y a su estudio LCG Arquitectura, que se ha impuesto en el certamen celebrado fallado este fin de semana en Vigo. Una distinción muy importante en el mundillo, pero menos que «a satisfacción de quen che fai o encargo, que iso é o principal e neste caso quedaron encantados», como explica el joven premiado.
La petición, como casi todos, llegó con la máxima de gastar poco dinero, pero, además, los promotores que cambiaron el festival de Vilagarcía hasta A Illa de Arousa querían darle una nueva dimensión creativa a la cita -«algo máis que un escenario, carpas e música»-, el uso de materiales reciclados y que se pudiese poner y quitar en tres o cuatro días sin clavar nada en el suelo porque el terreno es de Portos de Galicia.
La idea de Eiroa y su socio, lo cumplió todo con creces, nada menos que en unas dimensiones de 6.000 metros cuadrados, que incluían vayas y una atención destacada para espacios como los escenarios o la puerta de entrada.
El reto fue grande, «coa xente día e noite montando palets», pero el resultado mereció y mucho la pena, porque, al margen de la lluvia que deslució en parte el festival, esta singular creación mereció el aplauso tanto de organizadores como de público y logró una importante difusión gracias a la presencia que tuvieron las imágenes en los medios. Ahora, encima con el premio que otorgan los colegas, entre los que, además, el trato ha sido exquisito, la satisfacción del joven arquitecto dumbriés es total. «É que estas cousas normalmente acostuma a gañalas xente de máis idade e cunha traxectoria longa. Nós non é que sexamos uns descoñecidos, pero levamos aínda poucos anos», explica Eiroa, que tiene el estudio en A Coruña, pero trabaja por toda Galicia e incluso participa en concursos fuera. De hecho, algunas de sus últimas obras se pueden ver en Cambados, Vigo, A Coruña o en Sardiñeiro, mientras que ahora está trabajando en una rehabilitación en Miño y ha logrado un puesto de honor en el certamen para reordenar el casco histórico de Manzanares (Ciudad Real).
Aunque rechaza cualquier comparación con él «porque ten moito nivel e recoñecemento a nivel de toda España», sí admite que siguen mucho la línea de trabajo del que fue su profesor, Juan Creus. El ya consagrado arquitecto ceense que, en esta ocasión, no ha tenido premio en el concurso del COAG, aunque se ha quedado a las puertas, porque su ampliación del albergue Bela Muxía llegó al grupo de finalistas en la categoría de equipamientos, mientras que otra obra suya, la Casa Chao de Corcubión, tampoco obtuvo el título.