Las nuevas restricciones chafan un fin de semana clave en la hostelería

Caterina Devesa CARBALLO / LA VOZ

CORISTANCO

En Coristanco hoy es el último día de consumo en el interior de los locales hosteleros
En Coristanco hoy es el último día de consumo en el interior de los locales hosteleros Ana Garcia

La reducción de aforo en Carballo y A Laracha y la prohibición de servir en el interior en Coristanco se traducen en cancelaciones por el Día de la Madre

29 abr 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Como un jarro de agua fría. Así ha sentado el cambio de nivel restrictivo a los hosteleros de Carballo, A Laracha y Coristanco. En los dos primeros municipios el paso al grupo medio supone la bajada del aforo de un 50 % a un 30 % en el interior y del 75 % al 50 % en las terrazas, mientras que en Coristanco, que pasa al grupo alto, directamente quedará prohibido el consumo dentro de los locales. Así, desde este viernes, los responsables de los establecimientos se enfrentan a un nuevo escenario.

«Pois levo xa feitas sete ou oito chamadas para cancelar reservas», apuntó ayer a mediodía Rubén García, del restaurante carballés Pementa Rosa. Muchas de ellas eran para el domingo, ya que se celebra el Día de la Madre, una jornada clave para el sector. «Tiñamos tamén encargada mercancía, por exemplo, pedimos un rodaballo de sete quilos, e claro, agora que fas?», lamenta el responde de un negocio, que considera que se deberían anunciar los cambios con más antelación. «Sempre é con pouco tempo e xa tes os pedidos feitos. Isto tamén xera estrés, porque eu o martes xa andaba pensando a canta xente lle tiña que cancelar a reserva. Desta vez non vai ser tan sangrante como cando foi o peche total, pero claro, trastorna e hai que reorganizar todo».

Igualmente, en el Río Sil tenían muchas reservas, sobre todo para el domingo. «Ahora hay que volver a calcular y por lo tanto cancelar algunas comidas, sobre todo el Día de la Madre». Peor es la situación de Coristanco, ya que desde el viernes solo podrán trabajar en las terrazas con un aforo máximo del 50 %. «Nós temos para meter a doce persoas e traballaremos polas mañás, pola tarde si que non sabemos se compensará», indica Patricia Cambón del bar Antoxo, que confiesa que el trabajo «estase facendo duro. Déixannos abrir, pero agora de novo imos para atrás e é angustioso». Más amplia es la terraza del Arume: «Conto cunha explanada moi grande, pero poremos oito mesas contando con traballar catro, para unhas dezaseis persoas», comenta Paco López, que apunta que con esta nueva medida pasan a depender del tiempo. «A fin de semana xa dan malo. Aquí ademais poucos locais teñen terraza grande. Non vexo moi lóxico este cambio de nivel directamente ao alto, sobre todo porque a mobilidade permítese e a xente pode ir a tomar algo dentro de calquera bar noutro concello».