Muchos otros siguen el camino contrario y la arrojan en cualquier lugar

La Voz

CORISTANCO

BASILIO BELLO

28 oct 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Si bien el trabajo que realizan algunos colectivos y muchas personas a título particular es encomiable, existe también la parte contraria: aquellos a los que el medio ambiente no les importa lo más mínimo y abandonan residuos de todo tipo en medio de los montes, en cunetas o incluso en solares y campo abierto. Un problema que ha ido a menos, pero que aún existe, y no es necesario acudir a los ejemplos de grandes objetos abandonados: vale también para los pequeños detalles de quienes, conduciendo, arrojan un plástico o una lata por la ventanilla, o aquellos que, en las terrazas o puertas de los bares, tiran las colillas al suelo a pesar de tener un cenicero a escasa distancia.

Puede que haya relación entre este tipo de comportamientos y el de aquellos que, estos últimos días, arrojaron todo tipo de material al lado de un camino forestal en Erbecedo, Coristanco. Tiene pinta de proceder de un taller o similar: bidones grandes y pequeños con aceite usado, latas, neumáticos de varias medidas, piezas de vehículos (parrillas, faldones, tubos de escape...), bolsas con diversos objetos... Todo ello, repartido en tres puntos principales. Los elementos más peligrosos son, con diferencia, los aceites. Todo ello, situado en a pocos metros de la carretera que enlaza Silván con Coristanco.

En Coristanco, los problemas de residuos abandonados ya vienen de lejos. Justamente esta semana pasada el alcalde, Juan García, dictó un bando en el que recuerda que existe un servicio de recogida a domicilio de voluminosos para quien no pueda transportar los objetos al fijo, al lado del edificio de servicios múltiples.

De todos modos, el problema es general, no de un concello. Ayer trascendió la existencia de un pequeño vertedero de electrodomésticos situado entre O Sisto y la urbanización de Riotorto. Lleva ya mucho tiempo, y entre el óxido y la maleza parece que se va camuflando, pero los objetos están ahí.