Persisten los problemas y deficiencias en varias unitarias de Coristanco

Lo hicieron público varias madres en enero, pero la cosa sigue igual. En el Concello dicen que hay proyectos del POS para los centros


Carballo / La Voz

Ventanas tapiadas, paredes desconchadas, sujeciones que se caen, estandartes metálicos oxidados, hierbas que crecen por las rendijas y un largo etcétera. Las unitarias de Oca y A Rabadeira, en Coristanco, se han convertido con los años en poco menos que en una carrera de obstáculos para los niños.

Varias madres de los dos centros educativos daban la voz de alarma el pasado mes de enero, e incluso se reunían con el por aquel entonces alcalde accidental, Antonio Pensado, para trasladarle las deficiencias en los centros y pedir soluciones. Tras una primera aproximación, el exregidor les trasladaba a las madres un proyecto global por importe de 50.000 euros que incluiría la construcción de patios cubiertos y parques infantiles, además de la colocación de las tan necesarias ventanas en A Rabadeira. Y es que en este último centro, tal y como explica una de las madres: «As fiestras están bloqueadas, polo que se hai algunha emerxencia que bloquee a porta, os nenos non teñen por onde saír». Además, en la parque trasera tienen un ventanuco entreabierto que da directamente al aseo.

Sin embargo, y como relata Berta Blanco, una madre de Oca, por el momento no han visto ni un euro de ese supuesto proyecto global. «Cando estivo Clarisa Couto de alcaldesa interesouse e preocupouse algo polo asunto», señala, pero de las obras todavía no tienen noticias. «Estiven con Abraham Gerpe falando dun asunto da auga, que a tivemos cortada, e aproveitei para comentarlle o das unitarias, pero díxome que había cousas máis prioritarias», añade Blanco, que enumera una retahíla de problemas en los centros: una puerta sin manilla, paredes llenas de humedades, un edificio anexo en la unitaria de A Feira Nova (y que utilizan también para dar clase) que tiene un aseo sin puerta y sin luz, además de carecer de calefacción; persianas rotas, pinturas desconchadas y, lo que creen más grave: muchas de ellas no tienen un cierre exterior para impedir la entrada de intrusos o evitar que los niños se marchen.

«Somos conscientes de que son escolas antigas, pero se as autorizan para dar clase deberían acondicionalas un mínimo. Non pedimos luxos», añaden las madres, que creen que las instituciones no actuarán «ata que suceda algo moi grave».

Será esta situación, sin embargo algo temporal, ya que están por llegar varias obras del plan provincial que incluyen todas estas mejoras. Lo explica la edila de Cultura y Educación, y hasta hace nada alcaldesa accidental por el matrimonio de Gerpe, Clarisa Couto: «As obras do POS inclúen actuacións no colexio da Braña, no Xosé Pichel, en Oca (parque infantil e patio cuberto) e en A Rabadeira (fiestras, parque e patio)».

Según señala Couto, estas obras están ya aprobadas por la Deputación y solo falta licitarlas, algo que no tienen muy fácil, ya que solo tienen secretario una vez a la semana y los tiempos van con retraso. «Se fose por min estarían xa feitas, pero intentaremos executalas canto antes», explica la edila. Para algunas actuaciones habrá que esperar a vacaciones, pero las ventanas de A Rabadeira podrían cambiarse durante el curso escolar.

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