El arte de la inseminación vacuna

Gestionar el ciclo reproductor de las vacas tiene su aquel y requiere de nociones avanzadas sobre fertilidad


Carballo / La Voz

Detectar el celo, inseminar, gestar, parir y dar unos buenos litros de leche en el proceso. Parece sencillo, ¿no? Pues detrás del proceso reproductivo de las vacas hay todo un mundo de conocimiento con el que deben familiarizarse tanto técnicos como ganaderos si quieren mejorar la productividad y el bienestar de los animales. Tasas de fertilidad y preñez, curvas de lactación, días ideales en leche...

En todo ello trabajó jornadas atrás un grupo de alumnos del ciclo superior de Ganadería y Asistencia en Sanidad Animal junto con técnicos de CLUN, Embriovet y con la colaboración de varias ganaderías de la zona.

Uno de los primeros en tomar contacto con los chavales fue el veterinario Daniel Martínez, responsable de Embriovet, que lleva ya unos cuantos años participando en este tipo de acciones formativas. Con ellos estuvo durante una jornada, en la que tocaron temas como la organización de programas genéticos y la utilización de herramientas de reproducción asistida. Además, se trasladaron a Coristanco, a la SAT Finca a Costiña, para participar en una demostración de un examen ecográfico de los animales. «Aínda que a introdución do ecógrafo só a podía levar a cabo eu, os rapaces interactuaron moito durante o proceso», apuntó el veterinario, que les mostró cómo es el aparato reproductivo del animal y cómo se realiza el diagnóstico de preñez.

El estrés, enemigo número 1

Explica el responsable de Embriovet que el correcto control de la reproducción afecta directamente a la productividad final: «As vacas teñen unha curva de lactación de en torno aos 3 meses. Para que a explotación teña un maior número de vacas na parte máis alta da curva [cuando hay una mayor producción], iso implica que os animais empreñen rápido despois de parir», y eso requiere de una gestión exhaustiva por parte del ganadero.

Hay, sin embargo, un enemigo al acecho: el estrés, que puede venir derivado de varias circunstancias. La alta producción es una de ellas pues, mal manejada por los empresarios, puede tener consecuencias negativas para el ganado. Una alimentación inadecuada, el exceso de animales en espacios reducidos o el calor son el resto de condicionantes. Y el resto es que, aunque las explotaciones están cada vez más profesionalizadas, sigue habiendo casos de mala praxis que, en unos pocos, vienen dadas por desconocimiento. «A superpoboación nas granxas é case un clásico. Seguen dándose certas carencias, e os gandeiros son moitas veces perfectamente conscientes. Cada vez teñen máis tarefas e menos tempo, polo que moitas veces tamén se descoidan algúns aspectos moi importantes, como é a detección do celo», explica Daniel Martínez.

También Rubén Laría, que realiza labores de gestión reproductiva, técnica y de alimentación en CLUN (Cooperativas Lácteas Unidas), fue otro de los ponentes que participaron en las jornadas, aunque en este caso ofreció una sesión teórica en la que habló del trabajo de gestión de control y de los principales índices a tener en cuenta.

«Un indicador de referencia é a media de días en leite. O ideal é de 170 a 180. Cando sube, hai un problema de fertilidade», explica el técnico, aunque apunta que siempre hay excepciones para la norma, como las granjas que trabajan con grandes producciones o con vacas de alta calidad genética y tienen el sistema adaptado a sus necesidades.

En todo caso, inciden los técnicos: gestión, control y mucha profesionalización. Para evitar malas prácticas y para llevar a un estado ideal la producción.

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