Angeliño: «Decían que era bajo para ser futbolista»

Ha sabido aprovechar sus 175 centímetros y 69 kilos para entrar en el once ideal de la Liga holandesa


Coristanco lo vio nacer, A Coruña le dio un escaparate en el que exhibirse como futbolista, y Mánchester le abrió la puerta del profesionalismo. A sus 21 años, Angeliño Tasende (4 de enero de 1997) acaba de ser elegido mejor lateral izquierdo de la Liga holandesa, lo que ha hecho al PSV llegar a ofrecer siete millones al City por su traspaso. Además, su buen hacer, su compromiso y su pasión provocaron que, cada quince días, en Breda retumbara una canción: «Angeliño, lolololo».

-¿Cómo se siente alguien siendo tan joven y teniendo una afición tan entregada?

-Es algo que te queda para toda la vida. Era la primera vez que un estadio cantaba mi nombre. Y luego se repitió cada partido. Cada vez que tocaba el balón, empezaban con el cántico.

-Lo tendrá en el móvil como tono de llamada.

-(Se ríe). A tanto no llego, pero no lo descarto (más risas). Sí que lo tengo guardado. Es algo increíble, nunca llegaré a poder mostrar todo mi agradecimiento a la afición del NAC.

-Y Sonia, su madre, estará que no cabe en sí. Porque detrás también viene su hermano.

-La verdad es que sí que pasó un año muy emocionante. Ella ahora vive con Daniel, mi hermano, que juega en la cantera del Villarreal. Y sí que para ella ha sido un año impresionante.

-Su hermano, también lateral izquierdo. Mire que como algún día lo fiche su equipo para sentarlo a usted, la que se puede liar.

-Ojalá llegue ese día. Y ojalá me pase. Si eso se produjera, sentar no creo que me sentara, porque lucharía por adaptarme a otra posición. Pero sí tengo claro que sería feliz si él me quitara el puesto.

-Ay, la familia...

-Para mí es lo más importante. Mi madre y mi hermano lo son todo. (Breve silencio). Bueno, y ahora también mi novia. Vivo con ella y soy muy feliz.

-En el amor también va rápido, como en el fútbol.

-Pues sí. La conocí en Mallorca el año pasado. Primero le dije que se viniera a pasar unos días a A Coruña, en verano. Y luego, coincidió que me marché a Holanda y se lo propuse. ¿Por qué no? Así que probamos y nos está saliendo bien.

-Ya podemos imaginar, entonces, quién ha sufrido este año las derrotas del NAC.

-Tengo que reconocer que conmigo tiene mucha paciencia, porque cuando hay Liga y perdemos no hay quién me aguante. Son momentos de estrés y admito que soy difícil de llevar. Pero ella sabe hacerlo y me sabe equilibrar.

-A su corta edad ya ha vivido en Mánchester, Nueva York, Gerona, Palma de Mallorca y Breda, además de Coristanco. ¿Con qué ciudad se queda?

-Cada una tiene sus cosas positivas y negativas. Pero si quitamos el tema de la tierra, que tira mucho, me quedo con Palma de Mallorca, por el sol.

-La tierra le sigue tirando. ¿Mantiene los amigos?

-Sí, claro. Siempre que vengo pues quedamos. Ellos me siguen desde la distancia. Y nos reímos porque yo les recuerdo lo poco que confiaban en mí (se ríe). Cuando éramos niños, yo siempre decía que iba a llegar a ser profesional. Y ellos, no me creían y se reían. Y lo logré.

-Con amigos así...

-(Más risas). El problema es que no eran los únicos. Mucha gente me decía que era bajo para ser futbolista. Pero, bueno, parece que tampoco era tan bajo.

-Lleva años fuera. ¿No tiene ganas de asentarse en España?

-Tengo ganas de asentarme, pero me da igual si es en España o fuera. Está claro que me gustaría disputar la Liga. Pero, ahora mismo, no es algo que priorice. Siendo sincero, creo que estoy más cómodo fuera. En España todo trasciende más. Hay más seguimiento. No sé.

-Entonces, que el Dépor se olvide de usted.

-Tampoco es eso. Es mi equipo de siempre y ojalá algún día se den las circunstancias para poder jugar. Está claro que ahora parece complicado, pero quién sabe si algún día. Me encantaría.

-¿No tiene la sensación de que la vida le está pasando muy rápido?

-Todo depende, también, de cómo tú lo afrontes. Yo he tenido la suerte de rodearme de gente que me ayuda a llevarlo bien y saber estar en todo momento. Estoy centrado en el fútbol y es lo único que me preocupa. Mi familia (entre la que ya incluye a su novia) y el fútbol.

-¿No echa en falta hacer cosas típicas de un joven de 21 años, como hacer alguna locura, salir de fiesta?

-En la vida hay tiempo para todo. Ahora quiero estar en esto. Ya tendré tiempo de ir a fiestas, salir de copas... Estoy cumpliendo el sueño de mi vida, que es ser futbolista. No puedo perder la perspectiva. Y mira que en Breda es difícil no salir, porque, igual que por la semana es una ciudad tranquila, el fin de semana es tremendo. Y yo vivía en el centro. Pero también he de decirle que no soy muy fiestas.

En corto

-¿Qué coche tiene?

-Tenía un coche inglés que acabo de vender. Prefiero andar sin coche. Hoy en día, la mayoría de los clubes ya te ponen uno, así que algo tendré.

-¿Usa reloj?

-Ahora sí. Me regaló mi novia uno. No sé la marca.

-Una comida.

-Almejas.

-Una bebida.

-Agua.

-¿La última tarea que realizó en casa?

-Aspirar el suelo.

-¿Cocina?

-Algo sí, pero no espere mucha cosa de mí. Pasta y poco más.

-¿Es de buen diente?

-Sí. Es difícil pillarme el gusto, pero una vez que me lo pillan...

-¿Y su pareja ya se lo ha pillado?

-(Carcajada) Y tanto. Cocina muy bien. Hace unos callos que le enseñó su abuela que se parecen mucho a los que se cocinan en Galicia. Están buenísimos.

-Una película.

-Me gustan las de terror, pero últimamente veo más series que películas. Y las suelo ver en inglés. Me gustan más en versión original que dobladas.

-¿Qué tipo de música escucha?

-House, tecno...

-Un personaje.

-Roberto Carlos.

-¿Prensa, radio o televisión?

-Televisión.

-¿Es creyente?

-Sí y también practicante.

-¿Es monárquico?

-No.

-Lo más duro que le han dicho en un campo fue...

-De la grada nunca escucho nada.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
10 votos
Comentarios

Angeliño: «Decían que era bajo para ser futbolista»