Las abejas aprenden a defenderse solas de los ataques de la velutina

El encuentro de apicultores de Fonteboa sacó a relucir la situación y retos del sector


cee / la voz

Van ya más de 25 años y la semilla sembrada por José Landeira, un consumado experto de Ardaña ya fallecido, no para de dar fruto. La Xuntanza de Abelleiros de la escuela Fonteboa de Coristanco, que se celebró esta semana y que da cabida desde alumnos a profesionales pasando por simples aficionados, ha servido para sacar a la luz datos reveladores sobre las abejas, la producción de miel y la avispa asiática, vespa velutina, la amenaza que está en boca de todos.

Uno de esos apuntes más reseñables no llegó ni de manos de los más experimentados, ni siquiera por parte de Xosé Lois Pintor, el profesor que más aporta para mantener vivo el germen de la apicultura en Fonteboa. Lo pusieron los propios alumnos y particularmente Álvaro Vigo, un estudiante de tercero de ESO que, gracias a su habilidad con las nuevas tecnologías, consiguió mostrarle al auditorio y en vídeo, como las abejas han empezado a desarrollar sus propias técnicas para defenderse de la velutina.

Como explica el director del centro, Luis García, no se trata de que estos productivos insectos, vitales para conservar la biodiversidad sean capaces de enfrentarse a sus depredadoras ni nada parecido, pero «si que o instinto de supervivencia as leva a modificar hábitos de comportamento». De este modo, y tal como se podía ver en el vídeo, las abejas miran, controlan e incluso se dan la vuelta para protegerse cuando perciben la existencia de esta amenaza.

Los apicultores, que debatieron varias horas al respecto en Coristanco, manejan diversos métodos con venenos e incluso electricidad y, aunque cada uno tiene su propia visión, en base a la experiencia y a lo que le han contado, en su mayoría coinciden al decantarse por métodos naturales. Sin embargo, entre las propuestas hubo de todo, incluida la de una productora polaca que habló de la utilización de corriente eléctrica, con un aparato similar a un arpa, que paraliza y anula la velutina.

Sin embargo, el que más expectación generó y el que más está dando que hablar es el del investigador coruñés Lolo Andrade que, como él mismo explica, se basa en el principio de los troyanos. Esto es, coger avispas, contaminarlas y que estas regresen al nido afectando así por contacto al resto. Hay varias posibilidades, pero en la que están trabajando emplea el hongo beauveria bassiana como agente contaminante.

Sin embargo, ese no es siquiera el método que consideran más efectivo, ya que lo que verdaderamente tratan de implantar en los concellos y entre los apicultores, que son quienes tienen las destrezas necesarias para aplicarlo, es bastante más simple. Consiste en emplear una especie de red, diseñada por Andrade, sobre los nidos primarios cuando son todavía pequeños. En lugar de aniquilarlo, lo que se hace es capturar y eliminar a la reina. Habitualmente al día siguiente viene otra a sustituirla, y en ocasiones varias que se matan entre ellas. De este modo, con un solo nido se consiguen eliminar decenas de reinas, que serían cada una de ellas un nuevo nido secundario llegado el tiempo. El año pasado llegaron hasta Vimianzo con el método y pretenden seguir.

Al margen de la velutina, el encuentro también sirvió para hablar sobre la cosecha y exponer los datos que elaboran en Fonteboa a través de la comparación de colmenas intervenidas con otras que se desarrollan de manera natural. Como curiosidad, destaca que las que carecen de medicamentos y ceras comerciales produce de media unos 14 litros, solo uno menos que las otras.

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