«La Costa da Morte es pequeña, a los reincidentes los conocemos todos»

«Las infracciones en vías principales y secundarias se han equiparado en los últimos años en nuestra demarcación»


Carballo / La Voz

Tienen una especie de sexto sentido para detectar a un presunto infractor al volante. Es lo que conlleva los años de experiencia. A veces con la mirada o un gesto, un agente sabe si un conductor va, o no, bebido. Manuel Antonio Fernández Longueira es sargento primero de Tráfico de la Guardia Civil. Está destinado en Corcubión. Ayer, como todos los días, montó un control preventivo de alcohol y drogas junto con otros dos compañeros del destacamento.

Una de las máximas es no sufrir un atropello. Longueira está vigilante a todo lo que sucede en el punto preventivo, instalado a escasos metros de la rotonda de Baio, en plena AC-552. «Siempre tenemos que tomar precauciones porque nunca sabes la reacción de un conductor ante la presencia inesperada de un control. No sé por qué, pero algunos se ponen nerviosos». Y justo en ese instante un hombre mayor, a los mandos de un Renault Clio destartalado, hace un amago de dar marcha atrás en la rotonda para esquivar el control. Un guardia civil, con silbato en la boca incluido, hace un gesto al conductor para que continúe de frente. El hombre, nervioso, atiende a las indicaciones y sigue por la AC-552 hasta que el agente le indica que pare en el arcén. Tras comprobar que el conductor no presenta ningún indicio de haber bebido, el guardia civil le hace una serie de indicaciones sobre el estado del vehículo antes de dejarlo marchar.

Dificultad para soplar

Justo enfrente (carril de acceso a Baio) los agentes paran a otro conductor. Arroja 0,14 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, lejos de los 0,25 que, como máximo, establece la normativa. Poco después llega al punto de verificación otro conductor. Lo paran y le invitan a bajarse del coche. El pobre hombre se las ve y se las desea para soplar, pese a que tiene una cajetilla de Winston en el bolsillo de la camisa. Un agente le insta a soplar o, de lo contario, le abriría diligencias por un presunto delito contra la seguridad viaria. En concreto, por negarse a realizar la prueba. Después de varios intentos fallidos, el hombre sopla como le indica el agente. Dio 0,0. «Muchos se conocen los trucos para decir que no pueden soplar. En muchos casos porque han dado positivo con anterioridad».

Por el nombre de pila

Llama la atención que los agentes conocen a algunos conductores por su nombre de pila: «Esto es la Costa da Morte y a los reincidentes los conocemos todos. Otra cosa es el verano y los turistas, pero ahora a muchos de ellos ya los conocemos».

El sargento primero Longueira entró en la Guardia Civil en 1999 y, por suerte o por desgracia, las ha visto de todos los colores. Tiene grabado a fuego alguna que otra experiencia. Recuerda con especial amargura el trágico accidente de Carnota, que acabó con dos jóvenes fallecidos. «Los años te dan experiencia y ves muchas cosas, pero lo de Carnota me tocó la fibra. Fueron dos jóvenes y al llegar a casa reflexioné y pensé que en vez de ellos podrían haber sido mis hijos... Y me quedé hecho polvo. Esas cosas te marcan y aunque tenemos un grupo de psicólogos para atendernos, resulta muy complicado, sobre todo cuando al accidente llegaron los padres, los amigos... Recuerdo que un bombero se metió en el camión y no salió en media hora. Cada uno asume todo esto como humanamente puede».

Los controles se suceden en la demarcación de Tráfico de la Guardia Civil de Corcubión. El sargento primero Longueira cree que, por lo general, la juventud «es consciente de los peligros de conducir bajo los efectos de las drogas y el alcohol, aunque siempre, hay las excepciones».

Si algo tiene el puesto de Tráfico de la Guardia civil de Corcubión es un gran área de trabajo. Desde Agualada hasta Santa Comba y desde Corcubión hasta A Serra de Outes. Unos 650 kilómetros de vías principales y secundarias a las que hay que añadir las pistas y caminos sin asfaltar. El sargento primero Longueira comentó que en su puesto los positivos en alcohol y drogas se reparten «al 50?% entre las vías principales y secundarias».

Los nueve puestos suman 144 agentes para atender las necesidades de 113.000 vecinos

 

 

La crisis económica provocó una merma sin precedentes en las renovaciones y ampliaciones de las diferentes plantillas de la quinta compañía de la Guardia Civil. En los últimos años se dotó al puesto principal de Carballo de cuatro nuevos agentes y uno más, a mayores, en el de A Laracha.

En total, son 144 los uniformados, adscritos a los puestos de Carballo, A Laracha, Ponteceso, Laxe, Malpica, Vimianzo, Muxía, Camariñas y Corcubión. Se trata de una compañía que cuenta con todas las áreas básicas de trabajo: equipo ROCA en Vimianzo, Policía Judicial y área de investigación en Carballo, Patrulla Fiscal y Aduanas en Vimianzo, y Tráfico en Corcubión.

Estos agentes, sumados a los 63 pertenecientes a los diferentes puestos de la Policía Local, atienden las necesidades de 113.000 vecinos de la Costa da Morte, repartidos en 16 concellos. Se trata de un censo que no para de reducirse, año tras año, a una media de mil habitantes.

Elaboración de informes para restringir el carné a gente muy mayor

Los agentes de Tráfico de la Guardia Civil desempeñan un trabajo muchas veces poco conocido y, sobre todo, poco reconocido por la sociedad. En primer lugar informan sobre las deficiencias en el firme o en la señalización de las carreteras. Estos documentos son remitidos a la Jefatura Provincial de Tráfico y, de ahí a la Administración competente. Y una segunda medida es la elaboración de informes de conductores, sobre todo de avanzada edad, que sufren algún tipo de merma física e instando a los responsables de Tráfico a adoptar las medidas psicotécnicas oportunas. De hecho, uno de los conductores parados ayer en Baio solo puede circular durante el día: «Este tipo de medidas es muy común en el rural donde la gente mayor tiene una gran dependencia del vehículo para ir al médico o hacer la compra», apuntó el agente Longueira.

Seguir leyendo

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

«La Costa da Morte es pequeña, a los reincidentes los conocemos todos»