Así queda el tramo del lago de As Encrobas por el que se podrá pasear

Santiago Garrido Rial
s. g. rial CARBALLO / LA VOZ

CERCEDA

NATURGY

La apertura de este espacio, en el concello de Cerceda, será la semana que viene, en un día todavía por concretar

22 may 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Hay mucha expectación estos días por conocer al fin el lago de As Encrobas, en Cerceda, tras años de espera. Sobre todo porque una de las posibilidades era que se abriese ya ayer viernes. Pero se ha quedado en eso, en posibilidad, porque habrá que esperar a la semana que viene. ¿Cuándo? Tal vez el lunes, o no, porque para esa jornada dan lluvia, y desluciría la simbólica apertura de la verja, al margen (lo relevante) de que seguramente no iría casi nadie. O el martes, pero ya se verá. No depende solo del tiempo, claro, sino de que terminen todas las tareas de vallado de la zona que corresponde ahora a Naturgy y, más adelante, al Concello cercedense. No todo: aquello que se convenió en su día y que hay que analizar entre ambas partes para ver las condiciones.

De momento, lo que va a quedar abierto a los visitantes es todo el perímetro lacustre, perteneciente ya a Augas de Galicia, de unos seis kilómetros y medio de largo, con la única entrada por la zona del aliviadero, en la parte suroeste del lago. No es complicado llegar ni desde As Encrobas ni desde A Lousa, al lado de la central de Meirama, y si no hay muchos coches tampoco será complejo aparcar. Pero el acceso rodado al interior estará vetado, salvo permiso expreso. Queda caminar y respetar el entorno forestal y animal, que no es escaso, con aves abundantes.

Y queda también aprovechar las opciones que ofrece este lago. La pesca, por ejemplo. Su autorización no corresponde a Augas, sino a la Consellería de Medio Ambiente, y para esta temporada ya nada. Tal vez sí para la siguiente, y de hecho grandes masas embalsadas aparecen cada año en la orden que se publica en el DOG, con lo que se puede (muy poco) a lo que no se puede hacer. Hay ejemplos típicos en la zona, como el embalse de Fervenza, y otros muy próximos a As Encrobas, como Vilagudín y Vilasenín. Conocedores de esta gran masa de agua de 2,2 kilómetros de largo por uno de ancho señalan que la población piscícola ya es notable. Desde marzo del 2008 no han parado los aportes de agua de los ríos limítrofes, un par de ellos en cascada, así que han tenido 13 años para asentarse.

En cuando a la práctica lúdica y deportiva, la habrá seguro. Otra cosa es cuál y cuándo. Debe pedirla el Concello, indicárselo a Augas de Galicia, y esta autorizar o no, o marcar condiciones. En As Pontes, por ejemplo, ya se hace. Tampoco va a ser algo inminente, pero el potencial es enorme. Y el aprovechamiento del área forestal también podría serlo, y de nuevo ahí el Concello jugará un papel determinante.

La tercera gran pata de este lago sobre lecho de la mina de lignito es surtir agua a Cecebre. En este caso sí que va para largo. Está la primera fase, pero la segunda es la más larga y costosa, algo que debería asumir, indican desde la Xunta, Emalcsa. En todo caso, se trataría de obras sí previstas, pero ni licitadas ni presupuestadas. Tardarán.