Miles de kilos de patata a la basura

Los vecinos de la parroquia muxiana de San Martiño de Ozón fueron los primeros en entregar el tubérculo para su destrucción. Ayer se recogieron cerca de 8.500 kilos


Carballo / La Voz

Cinco vehículos autorizados, con dos técnicos de la Xunta cada uno, recorrieron ayer los núcleos de la parroquia muxiana de San Martiño de Ozón para llevarse las reservas de patata de los vecinos. Comenzaron por Ozón al ser el punto donde se dieron los primeros positivos, pero se irá expandiendo por todo el Concello en las próximas semanas.

Pasadas las seis y media de la tarde de ayer ya se conocía una cifra oficial. Fueron 8.445 los kilos de patata recogidos a lo largo de toda la jornada: 2.474 de simiente, 4.099 de consumo y más o menos otros 1.871, de tubérculo que se arrancó de la tierra, según cifras arrojadas por la Consellería de Medio Rural. Después de ser centralizadas en el punto limpo y almacenadas en un camión estanco, partían hacia Cerceda para proceder a su destrucción.

«Cabe agradecer aos veciños o seu comportamento e a gran axuda e colaboración que prestaron na entrega», manifestaba ayer Belén do Campo. Explicaba también la directora xeral de Agricultura que los trabajos por Ozón continuarán también en el día de hoy, y seguramente mañana, aunque si algún vecino no ha tenido tiempo de arrancar sus patatas de la finca se realizará una segunda vuelta posteriormente.

Fue el caso de Pedro Lema, precisamente uno de los afectados en primera instancia por la polilla. Sus existencias de patata ya se las llevaron desde el principio, pero lo poco que plantó de forma temprana antes de que saltasen las alarmas, todavía está en tierra. «Teremos dez metros cadrados, catro regos que plantamos a miña muller e eu a todo meter, pero virán máis tarde a por ela», explicaba el agricultor.

Además de precintar, etiquetar y extraer cada saco, los técnicos ayudaron a los afectados a cumplimentar las solicitudes de indemnización para que después, una vez abierto el plazo, «soamente teñan que presentar ese documento» que cubrieron ayer, señalaba Belén do Campo.

Respuesta «caótica»

Por otro lado, el portavoz de ganadería del Grupo Socialista en el Parlamento, José Manuel Pérez Seco, criticó ayer la respuesta «caótica» e «ineficaz» de la Xunta frente a la plaga de la patata. Además, también tuvo palabras para la conselleira, apuntando que «nin está nin se lle espera» en las zonas cero.

A O y Leis serán las siguientes, mientras en la zona tampón continúan con las declaraciones

La recolección comenzó, en este caso, por Ozón al tratarse de la «zona 0» de la plaga, pero continuará paulatinamente por el resto de parroquias de la zona. El plan inicial consiste en ir retirando poco a poco en las áreas que limiten con las zonas tampón. Las siguientes parroquias en la lista, indica la directora xeral, serán Leis y A O, en donde se trabajará simultáneamente con esas mismas cinco unidades a lo largo de la semana que viene.

Declaraciones

Paralelamente, los vecinos con fincas en la zona tampón deberán seguir declarando sus plantaciones. Siguiendo el calendario fijado por la Xunta, hoy podrá hacerse en Vimianzo, en la Casa da Cultura, en horario de 10.00 a 14.00 horas. Los lunes los técnicos estarán en Camariñas; los martes, en Dumbría; los miércoles, en Cee y los viernes, en Fisterra.

«O que máis nos fastidiou deste asunto foi ter que levantar as que xa tiñamos plantadas»

Aunque la lluvia impidió que el proceso de plantación se desarrollase en los tiempos habituales, en la finca de Maruja Liñeiro, vecina de Quintáns, comenzaban ahora a verse «pataquiñas pequenas», de las pocas que pudo plantar de forma temprana. Es por ello que entregar todo lo que tenían en la mañana de ayer se hizo todavía más agrio: «O que máis nos fastidiou deste asunto foi ter que levantar as que xa tiñamos plantadas. Como choviu non tiñamos moito, pero xa se vían algunhas na leira».

Entregaron tres sacos de patata para simiente y uno lleno del tubérculo que arrancaron de la tierra. No fue mucho, reconoce Maruja, al menos no en comparación con lo que tuvieron que dar algunos vecinos. «Normalmente plantamos uns catro sacos», señala. «Nós, ás nosas, polo menos, non lles vimos nada [ningún signo de plaga]», pero hay que colaborar igualmente, añade.

Lo uno no quita lo otro

Los agricultores de Muxía cumplieron al pie de la letra las indicaciones para el borrado de la polilla guatemalteca, que ha venido a poner patas arriba el tranquilo poso tradicional del cultivo de la patata para autoconsumo. Lo hecho es imprescindible y ojalá dé resultados completos y de aquí a poco se pueda decir que la plaga está controlada. No obstante, estaría bien buscar otras formas de atacarla.

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