La vida municipal en Cee transcurre sin excesiva pena ni gloria alguna

El sitio de los proyectos ilusionantes lo ocupan conflictos cuya resolución se eterniza

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cee / la voz

Cee ha visto en estos últimos tres años como se empiezan a instalar ya con cierta fuerza algunas empresas locales en los polígonos y como se ha respondido con los fondos provinciales a algunas obras muy demandadas como los saneamientos y las traídas de agua. A partir de ahí poco más. El gobierno local es presa de su debilidad política y también de la falta de efectivos que pongan sobre la mesa proyectos ilusionantes. Ha conseguido, eso sí, eliminar la deuda bancaria, en buena medida por las limitaciones que vienen impuestas desde Hacienda, pero prácticamente no tiene logros que destacar, y mucho menos si se comparan con períodos anteriores de Ramón Vigo al frente de la alcaldía. A las limitaciones de recursos se unen también que, hoy día, cualquier piedra en el camino se convierte en una montaña: la piscina, el PXOM, las fiestas de la Xunqueira,... Lo que en otros tiempos se resolvería por la vía expeditiva, ahora se ahoga en los cajones de la burocracia y desemboca en un ritmo administrativo desesperante.

La oposición, aunque tuvo opciones de dar un incierto golpe de timón y colocar a Plácido García de alcalde, se ha quedado limitada a las propuestas y/o críticas del PSOE y el BNG.

«Hace falta una fuerza política que no teníamos, así que hicimos de la necesidad virtud»

Ramón Vigo Sambade (A Ameixenda, 1964) incide en que «en general los ayuntamientos están muy limitados y los alcaldes cada vez tienen menos espacios de poder en una Administración entregada al funcionariado». En su caso concreto, destaca que «para llevar a cabo cualquier proyecto -nosotros lo tenemos y los vecinos lo saben- hace falta una fuerza política que no teníamos, así que hicimos de la necesidad virtud, al convencer al pleno y consensuar para que no se perdiese ninguna subvención. Conseguimos que todos los planes se aprobasen por unanimidad y eso no deja de ser significativo para un gobierno de tres en un pleno de 13».

En cuanto a la gestión ordinaria, Vigo pone el acento en que intentaron «cambiar lo que criticábamos del gobierno anterior en cuanto a ornato y limpieza de los espacios públicos». Es más, entiende que, pese a las críticas «se ha conseguido con las dificultades que eso supone». Además, se han desarrollado distintas obras, sobre todo de saneamiento, al abrigo de los planes provinciales que el alcalde entiende que eran necesarias y también de lo más demandado por los vecinos y por todos los grupos políticos.

A su juicio, lo más «excelso» es la «política de servicios sociales, impresionante a todos los niveles», porque se ha reducido la lista de espera en dependencia a cero y se ha logrado atender a mucha gente que antes no lo estaba, a parte de implementar algunas «cuestiones diferenciales» como las indicaciones con pictogramas para las personas autistas.

«A nivel cultural marcamos diferencias dentro de nuestras limitaciones y sin ánimo de competir con nadie», señala el regidor, para quien en Cee la escena resulta todo un hito después de que se perdiese la Mostra de Teatro, que era un referente ya no solo comarcal, sino de toda Galicia.

«No ha sido una época de grandes obras, también porque quizás Cee ya las tenga desarrolladas, sino de cuidar lo que tienes como si fuera tu propia casa», añade Vigo, quien reconoce que se puede tener «desarrollado mucha acción urbanística», ya no solo en la zona vieja, sino en lo más deteriorado de la parte nueva. Unos objetivos que ve más impedidos por las «limitaciones administrativas y legales» que por la acción de la oposión.

De cara a las próximas elecciones, el líder de IxCee, espera que los vecinos sigan respaldando su «forma de trabajar y capacidad de trabajo». A partir de ahí, se muestra partidario de consolidar «una mayoría lo más estable posible» para gobernar, aunque no resulte fácil «porque depende de lo que tú tengas, pero también de lo que logren los otros». Desde luego, lo que no ve viable es lo que denomina un «tutti frutti de cuitas personales» de sus adversarios, «porque la política ya no va por ahí» y, de hecho, cree que si fueran conscientes de ello no se embarcarían en tales aventuras.

«No estamos con la fotito todos los días, pero como está el pueblo daría para un álbum interesante»

La portavoz del PP, Zaira Rodríguez, valora también de manera muy negativa estos tres años de gobierno, sobre todo en lo que, como dicen, han «criticado tantas veces desde el PP, que es la atención de la gente en el día a día». Denuncia los numerosos casos de vecinos que le han transmitido como llegaban al Concello con determinados problemas para solucionar «y allí no había nadie para atenderlos» y como mucho le daban una cita a dos semanas vista. «Eso en un pueblo -tampoco en una ciudad- no puede pasar», considera.

«Fuera de las ayudas que corresponde no vi que se haya movido para luchar por nada. Para conseguir algo hay que visitar despachos, ir a las Administraciones», señala Rodríguez, en relación al papel del alcalde Ramón Vigo.

La exalcaldesa señala que el trabajo de limpieza y mantenimiento, en el casco urbano y en las parroquias, que a ella tanto le criticaban «brilla por su ausencia» como atestiguan los vecinos. «Nosotros no estamos con la fotito todos los días en las redes sociales, pero como está el pueblo daría para un álbum interesante», concluye.

«En estos tres años y los del PP dejamos de ser motor comarcal»

La socialista Margarita Lamela cita toda una ristra de deficiencias por los que «estos tres años, sumados a los del PP, supusieron dejar de ser motor de la comarca». Se refiere a los «presupuestos prorrogados dos años», la falta de PXOM, los «retrasos injustificados en la piscina en cuestiones que eran competencia del alcalde», las depuradoras -«especialmente la de Estorde»- o que estén sin calefacción «la biblioteca, la Escola de Música o el centro de salud», además del «mantenimiento de las parroquias». Incide en que el alcalde se implica «única y exclusivamente en las fiestas de la Xunqueira y, aun así solo hay problemas cuando Ramón Vigo participa». Recalca que lo que se ha hecho en materia de obras solo responde a los planes de la Deputación. Es más, pone de manifiesto que los logros fundamentales tuvieron que salir del «trabajo realizado por esta portavoz», como la ampliación de la diálisis, el traslado del SEPE o la solución para la piscina.

«O malo desta agonía lenta e que nin sabes que estás morrendo»

El concejal de Ciudadanos, Plácido García, califica lo que va de mandato como «tres anos de desilusión», aunque no se la atribuye solo al gobierno, sino también a ellos mismos, los grupos de la oposición «por non haber tomado medidas». Lo considera un «tempo totalmente perdido para o pobo» que califica como de «agonía lenta», en la que «o malo é que nin sequera te dás conta de que estás morrendo». Denuncia que Cee «perdeu todo protagonismo» fronte a «calquera veciño que medra moito máis» y da gracias «a ter o hospital» para mantenerse algo como «pobo de servizos».

«Cee leva décadas gobernado por tres ou catro familias»

El edil del BNG, Serxio Domínguez, califica este mandato como «tres anos perdidos». Destaca que «Cee leva décadas gobernado por tres ou catro familias, e isto vale para Vigo e para os que queren vir, e quen o paga é pobo». Denuncia que mientras los municipios del entorno, algunos mucho más pequeños, «teñen un proxecto e saben cara onde queren ir, en Cee non hai absolutamente ningún» y por lo único que se les conoce es «polas orquestras», primero por las judiciales y ahora por las que no se pagaron, además «cun goberno que non traballa nin no día a día».

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