La guerra del PP de Cee dinamita a Ciudadanos y allana el camino a Vigo

El trasvase de afiliados populares puede decantar la elección del candidato naranja en las primarias


Cee / La Voz

«A min que algún enfadado dalgún partido ande tonteando ou nos ande chamando: ‘Oye, que me chamaron de Ciudadanos, metédeme vós, dame igual», aseguraba este pasado fin de semana, camino de la fiesta del PP de Muxía, el presidente provincial del partido, Diego Calvo, para incidir en que no les preocupa la irrupción de la formación naranja en el panorama municipal de la Costa da Morte. En lo que a Cee se refiere sus palabras no pudieron resultar más premonitorias, ya que no hay otro asunto en la actualidad política, más que las guerras internas de los populares y el trasvase de simpatizantes hacia Ciudadanos.

El partido liderado por Albert Ribera gana, según sus propios datos, entre 60 y 70 afiliados al mes en Galicia y se ha topado con que, de repente, puede ganar en Cee -todavía hay que ver cuantos lo formalizan realmente- medio centenar, precisamente a costa de los que huyen del PP por la designación de Antonio Domínguez como candidato a la alcaldía. Es un plato suculento, veremos si envenenado, que, por el momento, ya ha servido para dinamitar la estructura que tenía el partido en la localidad, de las pocas de Galicia en las que cuenta con representación. Ahora bien, las intenciones están claras y las volvió a recalcar ayer el secretario de organización, Laureano Bermejo: «Serán los propios afiliados los que decidan en qué puesto va cada persona». Claro que, si el partido no llega a los dos decenas de afiliados y de golpe llegan cerca de 50, parece claro quien va a poner el candidato. Aunque a Plácido García lo están instando a que de la batalla y pueda contrarrestar esa afiliación de cara a las primarias, todo apunta a que escogerá el camino de formar otra lista.

Otro partido

De hecho, Álvaro Fernández Durán, O Montañés, que daba por hecho su presencia en la lista de García como número dos y «palpaba» que podían subir en apoyos, lo ve nítido: «Estes son peores que a velutina, alí onde chegan rebenta con todo. Polo menos habería que falar con Plácido, digo eu, porque se é así a política tamén vaia por Deus. Para eso collo eu e a calquera que veña por aquí polo bar, doulle 20 euros e fágoo afiliado. Pensei que na dirección de Ciudadanos tiñan algo máis de peso, pero resulta que agora o seu é un viravento como Manolo do Carballiño [Manuel Soto, una de las cabezas visibles de los críticos del PP], que marchou para IxCee e cando volveu con Antonio [Domínguez, sendo alcalde del PP] porque tiña maioría absoluta, aínda me lembro, dixo: ‘Volvo outra vez para onde nunca debería ter marchado’. Vamos, que por saír no xornal fai o que sexa», sentencia, sin pelos en la lengua, como siempre que habla.

Aunque los trasvasados del PP a Ciudadanos aseguran que tienen varios alcaldables, el principal nombre con la que trabajan el resto, que incluso la ven detrás de toda la maniobra de escisión, es el de Zaira Rodríguez, a quien, desde luego, no le ha gustado el trato y algunas palabras de dirigentes de su partido; pero, que, de momento, no entra al trapo. «Son concelleira do PP e portavoz do PP. Se teño que dicir algo direino: iso si, esta situación no meu partido dóeme, é moi desagradable», asegura.

Domínguez, entre tanto, no se pronuncia. «Eles solos se están contestando», se limita a señalar, respecto a los críticos con su designación. Eso sí, continua recabando apoyos. Da por hecho el de los tres concejales actuales, todos menos Zaira, e incluso de otros miembros de la corporación, como los ex integrantes de IxCee, Yolanda García Leal, y Juan Bautista Areas Lestón, Candiño, ya que la hija de este, Mariví Areas, suena con fuerza para un puesto de los principales en la lista.

Por todo ello, Domínguez, que no deja de moverse para ganar afinidades, hace como si realmente todo este revuelo le importase más bien poco, cuando, a ojos de todos, supone un golpe en sus posibilidades de desbancar al alcalde, si es que realmente las tenía.

Un puro

Entre tanto, Ramón Vigo se fumaría un puro, y de los buenos, para asistir al espectáculo, de no ser porque, como explicaba él mismo ayer por la tarde, los dejó hace tres años. Con su habitual sorna dice que «este desembarco está deixando en nada el de Normandía» porque «ademais son todos paracaidistas», aunque opina que «hagan lo que quieran», porque tampoco tiene claro si el follón lo beneficia o no. Lo único que destaca es que, pese a los enfrentamientos que ha habido incluso dentro de los propios partidos, lo importante en Cee es han sabido «quitarse la camiseta de partido y ponerse la de la selección» porque, en general, en el Concello no han repercutido estos líos.

Con todo este panorama, Domínguez, como impulsor de Ciudadanos en Cee -dice que siempre de acuerdo con el PP y con la exalcaldesa- podría toparse ahora con que la criatura concebida para respaldar los votos populares en caso de fuesen necesarios o útiles en el 2015, que no lo fueron; se convierte en la sangría y la división de la derecha que le pone todavía más difícil el ansiado sorpasso a IxCee, para el que nació su candidatura.

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