El cardenal emérito volvió a visitar un año más la localidad, aglutinando además a la élite eclesial gallega
12 ago 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Ya es un clásico, o más, la visita que Antonio María Rouco Varela realiza cada año a Carballo, siempre antes del quince, aunque tal vez en alguna ocasión hubiese una excepción, pero no es normal. Rouco, que es cardenal emérito, y que tuvo este cargo cardenalicio en la archidiócesis de Madrid, además de presidir la Conferencia Episcopal Española, aglutina en su visita anual a la élite eclesial gallega. Y eso, desde hace ya 37 años, en aquella histórica Jornada Mundial de la Juventud en Santiago, cuando era el arzobispo.
Tiene mucho que ver en sus asistencias, además de las bondades de Carballo, el trabajo del párroco, José García Gondar, con quien le une una larga amistad. Ayer fue compartida con el arzobispo de Santiago, Francisco Prieto, el obispo de Lugo, Alfonso Carrasco, y el emérito de Tui-Vigo, Luis Quinteiro. Y varios sacerdotes de Bergantiños, además de Severino Suárez, que es de Treos (Vimianzo), ejerce en A Coruña y es el vicario territorial. Todos comieron, una vez más, en el asador Pedra Furada. Y felicitaron a Rouco por su 90 cumpleaños (será el día 20) y los 50 de su ordenación episcopal.