Fiestas de San Xoán en Carballo | La lluvia dejó el Sacramento en el atrio de la iglesia, algo insólito
26 jun 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Si la procesión del Sacramento de ayer en Carballo, la más importante, sentida y colorida de las fiestas (por mucho que la del patrón sea el día anterior) se hubiese celebrado por la tarde, las flores de los altares y los pétalos de las ventanas dispuestos a volar lentamente sobre las imágenes religiosas habrían brillado con los rayos del sol y el calor que se le supone a estas fechas. Pero fue a la hora de siempre, a eso de la una y media como hora de arranque, y llovió. En realidad, llovió mucho más sobre la una, con unos chuzos de los que no caen ni en invierno. Tal vez Dios quiso escribir recto con renglones algo torcidos, así que no quedó más remedio que adaptarse a lo que por la mañana ni se escrutaba y hubo que realizar una procesión de guardia, en el interior del atrio, con la banda de As Pontes tocando, Manolo Cancela cantando, y el párroco, José García Gondar, bendiciendo junto al cruceiro, plenamente engalanado de hortensias, situado al lado del ginkgo biloba que no para de crecer, y que en Navidad da unas flores amarillas que tintan el césped y poco a poco se va convirtiendo en un símbolo del templo, junto a las puertas abiertas.
Fue una lástima, porque además el santísimo iba a ser transportado en una carroza engalanada por los funcionistas, acompañados de las autoridades y los muchos curas que participaron en la función, que en la iglesia fue cantada por el Coro Aires de Bergantiños. Esperaban, como siempre lo hacen, los altares de la Gran Vía, la calle Cervantes y el de A Braña, los dos últimos siempre con una muy extensa intensa decoración floral (sin desmerecer al primero, algo más pequeño).
No se recordaba ayer una suspensión de la procesión por agua, aunque alguna habrá habido (en A Milagrosa, no hace tantos años). A García Gondar le vino a la memoria la de 1973, con las obras de la iglesia en marcha y la visita del cardenal Suquía. Tal fue el disgusto por el mal tiempo que su eminencia anunció que volvería al año siguiente a Carballo, y lo hizo.
La visita a los altares, de manera más sencilla
Los altares no quedaron sin visitar por parte del párroco. Lo hizo a continuación, tras regresar a la iglesia de la que, en cierto modo, nunca se había ido, para realizar la bendición y escuchar los textos / oraciones que en la calle Cervantes, en la de Chocolates Mariño (y cerería: de ahí salen muchas velas para las iglesias de la zona) y en A Braña (intersección de la calle Muíño y Vázquez de Parga, junto a la antigua casa de Osinde). Como otros años, esos altares lucían majestuosos, fruto de un trabajo y mimo intenso y de horas. No pudo ser.
Nosa Señora do Carme
Han pasado ya las dos jornadas principales de las celebraciones religiosas, pero aún quedan actos. Hoy, la parroquia celebra Nosa Señora do Carme, con misa a la hora habitual, las doce y media, actuación de la Coral Bergantiños, y procesión, como es obvio si el mal tiempo no lo impide. También dentro de lo tradicional, a las ocho y media de la tarde se celebrará el oficio en memoria de los difuntos de la parroquia. También mañana sábado hay cita en la iglesia, pero solo por la tarde, a las ocho media, la del Perpetuo Socorro y con el Coro O Candil de Sísamo. Y el domingo, de nuevo a última hora de la tarde.