Lucas Escobedo: «'Farra' es una propuesta muy coral. Queremos que el público venga con ese espíritu de 'voy a una fiesta'»

P. Blanco, F. Rodríguez CARBALLO/ LA VOZ

CARBALLO MUNICIPIO

Un momento de la obra «Farra»: Lucas Escobedo, segundo por la derecha
Un momento de la obra «Farra»: Lucas Escobedo, segundo por la derecha SERGIO PARRA

El Festival Internacional Outono de Teatro de Carballo trae para este domingo un estreno de sala a nivel Galicia: 20.00 horas, en el Pazo da Cultura

16 oct 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Viene por delante un fin de semana intenso de FIOT en Carballo, con propuestas de sala como Farra, de la Compañía Lucas Escobedo y la Compañía Nacional de Teatro Clásico. Será el domingo, a las 20.00 horas en el Pazo da Cultura, con entradas anticipadas en ataquilla.com. Un estreno en Galicia del que habló en Radio Voz Lucas Escobedo, intérprete, dramaturgo y director que, por cierto, llegó a estudiar «un pouquiño» el gallego: «Es una pieza para todos los públicos, de verdad. Venid, hay que hacer las cosas en el presente».

—«Farra»: el título no engaña.

—No engaña en absoluto. Hicimos una recopilación de textos y queríamos en el título una declaración de intenciones. Vamos a hablar de teatro clásico, pasaremos por distintos autores, habrá circo, música... Queríamos que el público viniese con ese espíritu de «voy a una fiesta, a celebrar».

—Aquí sería «troula».

—¡Mira! En el espectáculo se incorpora la palabra «entroido», porque hacemos un pequeño homenaje al carnaval.

—Va de reivindicar la fiesta, la cultura propia, la comunidad.

—El momento del carnaval era el del mundo al revés, el de todo lo permitido. Hay una reivindicación de eso, del arte y la cultura como espíritu libre, donde todo está permitido. En un teatro todo cabe. ¿Ficción? ¿Verdad? El circo nos permite además acercarnos incluso a lo imposible. Vamos a liberarnos, a soñar.

—Se hace país haciendo fiesta.

—Muy de acuerdo, y ahí está la importancia de recuperar la raíz. ¿Que había antes de nosotros y qué estamos haciendo? Leyendo autores del Siglo de Oro vemos cómo muchos de ellos, es el caso de Lope de Vega, recoge coplas no suyas, sino del pueblo, para incorporarlas a su obra. En esta pieza intentamos rescatar eso. Hay canciones que vienen de la tradición valenciana, algún ritmo euskera, algo de Castilla, Galicia... Llevamos años de un auge imperialista, cuando muchas de esas cosas ya las teníamos aquí. El problema viene cuando la imposición destruye lo existente. De lo contrario estaríamos hablando de mestizaje y de mezcla, y eso sí es una maravilla. Son muy ricas estas mezclas, también en el teatro, y siempre han ocurrido.

—En «Farra» tenemos teatro, dice que hay música, circo...

—Al ser una coproducción con la Compañía Nacional de Teatro Clásico había un requisito, trabajar con textos del Siglo de Oro, que era también nuestro deseo. Partimos de lo teatral, con seis intérpretes en escena, teniendo cada uno una segunda disciplina. En mi caso es el circo; en otros es la música, el canto... Es una propuesta muy coral, donde casi todo el rato estamos todos en escena, cada cual con momentos de liderazgo. Tenemos momentos más circenses, música en directo, composiciones originales, y todo atravesado con el lenguaje del payaso y la comedia como base. El espectador está constantemente con novedades sobre el escenario, algo muy rico de cara al disfrute, el objetivo último. Como un cabaré barroco.

—Una especie de catarsis.

—No hay nada que celebrar, sino que hay que celebrarlo todo. Al final incluso abrimos la puerta a lo que no desearíamos celebrar, y hasta abrimos el micro al público también. Un momento realmente único: hay funciones en las que no sale nadie y otras en las que salen ocho personas...

—«Farra» tiene el Premio MAX al Mejor Espectáculo Musical.

—Una felicidad tremenda, algo genial, da igual el tiempo que pase.