La carballesa que lleva el estilo en el vestir a las mejores cocinas

Santiago Garrido Rial
S. G. Rial CARBALLO / LA VOZ

CARBALLO MUNICIPIO

SANTI GARRIDO

Paola Rodríguez vende desde Barcelona delantales o camisas que usan desde estrellas Michelin a negocios que aspiran a toques diferenciados y de calidad

27 nov 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Lo de las vueltas que da la vida se le puede aplicar a mucha gente, y Paola Rodríguez es una de esas personas. La vida, a la vida, y al mundo, porque ha viajado y lo seguirá haciendo por todo el planeta.

Su última parada personal y empresarial está en su segunda casa, Barcelona, tras la primera que es Carballo. Un «reto total», explica. «Yo soy muy dada a salir de la zona de confort», añade. Paola, junto a su marido, barcelonés, es la representante para España de la marca Chef Works, californiana, con más de setenta años en el mercado. Surte a las mejores cocinas, ya sean de restauradores de renombre o de las de barrio que aspiran a hacer la cosas bien en todos los detalles. Maneja varios productos, pero las chaquetas y los delantales, junto a otros accesorios, son los que más. Prendas que se ven en las personas que atienden a los clientes, con el logo de cada local, o el nombre del chef, o lo que se pida. Son estándares, pero asesorando y valorando cada negocio. Muy conocidos restaurantes de España, pleno de estrellas, las tienen, y también otros que aparecen recomendados en la guía, como al menos uno de Carballo. Y en cocinas de grandes multinacionales (han instalado un almacén en Arteixo). Y en las tripulaciones de yates de gran lujo. Las firmas estampadas de algunos prestigiosos restauradores nacionales podían verse en las prendas que Paola llevó recientemente al Fórum Gastronómico de Barcelona (su estand estaba situado a muy pocos metros del de la Deputación da Coruña, por cierto). Y seguramente también las lleve a la gran cita gastronómica de Madrid Fusión, en enero.

Paola empezó en este mundo tras conocer muchos restaurantes de todo el mundo, especialmente a lo largo (en sentido estricto: de extremo a extremo) de Asia. En esos locales veían que el personal atendía «magníficamente vestido». Eso incluye todo, desde el aspecto a la calidad o a la singularidad. Y lo hacían con ese producto que —pensó— había que traer a España. Y lo logró. No fue fácil, pues ya otros lo habían intentado antes, pero tuvo éxito con su propuesta. No es, por tanto, un taller. Tampoco le sería algo ajeno, porque por parte de la familia de su marido (que trabaja en el sector textil) sí lo hubo. Además de los contactos directos, vende mucho por su tienda de Internet. Y pese a que bastantes de los clientes son figuras de la gastronomía, estas prendas son para todos. «Es una marca multinacional con servicio de tienda de barrio», resume. «El chef que ha viajado ya nos conoce, y a todo el mundo lo atendemos y asesoramos como si estuviesen aquí al lado. Son muchos los que delegan en mí, se dejan asesorar. Y no queremos que sean relaciones frías, miramos cada detalle, ofrecemos servicio. Los clientes lo tienen claro, quieren vestirse bien, acorde con el producto que presentan. Y eso se lo ven cuando entran en su local, si van bien ya es pasar una puerta grande», señala esta empresaria.

Todo esto llegó más o menos en el 2019, antes de la pandemia, y cuando habían regresado de Sri Lanka, donde vivían por motivos empresariales. Un país, por cierto, que le ha dejado una profunda huella, donde siguen con sus negocios y adonde viajarán en breve. «Es un paraíso, con gente extremadamente amable y sencilla». Un terrible atentado en el país cambió muchas cosas, incluida la marcha de extranjeros.

Al emprender su nuevo proyecto con Chef Works se hizo con mucha mercancía, pero el coronavirus paró el mundo, incluido el suyo. Al ver el trabajo del cocinero José Andrés, repartiendo comida en lugares en los que se necesitaba y con una amplia red de colaboradores, donó mucho de ese material. Y muchos de ellos, agradecidos, no olvidaron. Empezaron las relaciones comerciales, los contactos, y el boca a boca funcionó. Un grano no hace granero, pero ayuda al compañero, de libro, y no ha parado de crecer. Hasta hoy.

Es esa vuelta más a una vida que, además de por Asia, a Paola la ha llevado sobre todo por el mundo de la comunicación, porque ella es periodista, licenciada por la Pontificia de Salamanca en el 98. Pasó por La Voz, por la TVG, TVE, Antena 3. Presentó informativos y fue reportera de Espejo público. Y se ha dedicado al márketing. Entre sus grandes recuerdos, haber sido pregonera del San Xoán carballés hace quince años.