Larga noche de robos y vandalismo en Carballo

Antonio Longueira Vidal
Toni Longueira CARBALLO / LA VOZ

CARBALLO MUNICIPIO

Ana García

En solo unas horas sustrajeron y causaron destrozos en la estación de autobuses, plantaron fuego a un coche y robaron en varios vehículos, entre ellos el de una autoescuela

25 nov 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

La de ayer fue una jornada complicada y de mucho trabajo para las fuerzas de seguridad de Carballo. De hecho, un agente con bastantes años de experiencia a sus espaldas mostró su preocupación por las incidencias registradas y denunciadas en apenas unas horas, así como las contabilizadas en las últimas jornadas en toda la capital de Bergantiños.

En el caso urbano se registraron varios robos en el interior de vehículos, entre ellos uno de la autoescuela Carcopa que se encontraba estacionado en las inmediaciones del San Martiño. Ana Garrido explicó los pormenores del incidente: «Tivo que ser entre as sete da tarde e as once da noite de onte [miércoles]. Ao regresar vimos que o coche tiña una das fiestras traseiras rebentada e dentro estaba todo revolto». El, o los delincuentes, se llevaron varios cascos de motos, una tablet, gafas de sol, documentación e, incluso, una caja de herramientas. A la espera de un balance definitivo de daños, el importe de lo sustraído alcanza los 1.500 euros.

BOMBEIROS

Por otra parte, y sobre las cuatro y media de la madrugada, un Peugeot 508 resultó completamente calcinado en la calle Bos Aires, en la que estaba aparcado. Los bomberos y la Policía Local fueron alertados por el 112, además de una ambulancia con sanitarios del PAC carballés. Al llegar al lugar, los equipos de emergencias vieron que las llamas afectaban por completo al automóvil, y empezaban a hacerlo también con un Citroën Nemo que estaba aparcado en la parte delantera, quemando parte de la puerta trasera y la defensa. Y el que tenía detrás, un Fiat 500, también se vio afectado debido a la radiación, derritiendo la defensa y los faros. Los bomberos emplearon, entre otros medios de extinción, 4.000 litros de agua. A la espera de un análisis minucioso, las primeras hipótesis apuntan claramente a un incendio intencionado.

Acto vandálico

El incendio se originó en la parte trasera del Peugeot 508, un vehículo de combustión que, por lo tanto, carecía de baterías en la parte posterior, descartándose casi por completo un cortocircuito a la altura del maletero. La rápida propagación de las llamas también fue algo que destacaron en emergencias, por lo que no se descarta el uso de algún acelerante. Todo apunta a un acto vandálico, sin descartar otras hipótesis de trabajo.

Apenas se habían extinguido las llamas en los coches de la rúa Bos Aires cuando saltó una nueva alerta. En esta ocasión en la rúa Luís Calvo. Un individuo, según las primeras pesquisas, había reventado una de las puertas de un autobús de la empresa Arriva que se encontraba estacionado en el interior del recinto. También intentó acceder al interior del inmueble a través de una puerta por la que entran y salen los chóferes de las compañías que operan en Carballo y por una ventana anexa, además de reventar el cristal de una de las oficinas. Aunque la mayor parte de los destrozos se los llevó la cafetería. El encapuchado accedió al interior del local hostelero a través de una de las ventanas que dan acceso a los andenes. En su interior todo estaba completamente destrozado: la barra, las mesas, las sillas... Todo. A primera de la mañana agentes de la Policía Judicial, en colaboración con agentes del puesto carballés, recabaron pruebas de los lugares más afectados, así como de otras estancias, por lo que la estación de autobuses fue cerrada al público para evitar la contaminación de posibles pruebas o indicios del asalto.

Esta investigación se prolongó hasta las diez y media de la mañana de ayer cuando los agentes dieron por finalizadas las tareas, con el objetivo para dar con el autor de un robo, que se perpetró en un espacio muy breve de tiempo. De hecho, cuando la patrulla del instituto armado llegó a la estación de autobuses, «no tardó ni un minuto en llegar», según relató una persona testigo de lo ocurrido, el encapuchado ya había emprendido la huida a pie.

Ana García

Siete allanamientos y cuatro robos en el interior de la cafetería desde comienzos de julio 

La cafetería de la estación de autobuses ha sido, y es, objetivo habitual de los vándalos y los ladrones. Desde julio ha sufrido siete allanamientos (las marcas en la cerradura de la puerta así lo atestiguan) y cuatro robos. El resultado para la gerencia: sustracción de dos máquinas registradoras y de dinero en efectivo, robo de carteras con dinero y miles de euros en desperfectos.

La realidad es que la estación de buses carballesa languidece por falta de cuidados, usuarios y vigilancia. Hace unos días sustrajeron un microbús. Con anterioridad, la Xunta tuvo que invertir más de 300.000 euros en adecuar un recinto que estaba en completo estado de abandono. También hay que sumar los actos vandálicos en el resto de dependencias y aseos, así como sabotajes en los vehículos. Usuarios de la estación se quejaban ayer de que hasta hace poco tiempo «se ejercía la prostitución por parte de dos mujeres» en la cocina de la cafetería, los baños y en algunas dependencias, con total impunidad.